Mascotas: el error común que estresa a tu gato y cómo evitarlo
Las mascotas, en especial los gatos, pueden sufrir estrés por pequeños cambios en su rutina. Estos son los errores más comunes y cómo evitarlos.
Las mascotas no son indiferentes a muchos cambios que suceden en casa. Foto: Archivo
Aunque los gatos tengan fama de ser indiferentes a lo que pasa a su alrededor, la realidad es muy distinta. Estas mascotas están siempre atentas al equilibrio que las rodea y, si algo cambia, es común que sientan estrés.
El error más común: los cambios bruscos en la rutina o el entorno
Con el afán de renovar el hogar, muchas veces movemos muebles, cambiamos su caja de arena de lugar o modificamos los horarios de alimentación. Sin embargo, estas decisiones pueden ser más estresantes de lo que imaginamos para un felino. Los gatos son animales de costumbres: necesitan rutinas claras y son felices cuando se respetan.
Otro factor que puede desestabilizarlos son los gritos, ruidos intensos o visitas inesperadas. Estos animales son muy sensibles a los cambios y suelen reaccionar escondiéndose, mostrando conductas defensivas o incluso dejando de comer. En esas situaciones, lo mejor es ofrecerles un espacio tranquilo dentro del hogar donde puedan refugiarse.
Cómo notar si mi gato está estresado
Además de esconderse, un gato estresado puede manifestar su malestar de distintas formas. Una de las señales más frecuentes, y que más llama la atención, es que orine fuera de su caja. También puede mostrarse irritable, más arisco de lo habitual, o incluso perder el apetito.
Consejos para reducir el estrés en gatos
Los expertos recomiendan mantener siempre una rutina estable, respetando horarios, espacios y objetos que el gato utiliza habitualmente. También es clave crear zonas seguras en la casa donde pueda resguardarse si se siente amenazado. Y si querés hacer cambios en el hogar, lo mejor es realizarlos de manera gradual y no brusca, para que el felino tenga tiempo de adaptarse.