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Los tres trucos infalibles para evitar que las ratas ingresen al hogar

Las ratas pueden ingresar a través de aberturas diminutas, por lo que sellar puntos de acceso es fundamental para prevenir su entrada.

Trucos caseros para que no entren al hogar. 

Trucos caseros para que no entren al hogar. 

Detectar ratas cruzando el patio o deslizándose detrás de un mueble suele desencadenar un problema. Sin embargo, existen trucos a tener en cuenta para evitar que estos visitantes indeseados se metan al hogar. La prevención es la clave.

Adiós a las ratas

Debido a la flexibilidad de su esqueleto, estos roedores pueden atravesar aberturas asombrosamente estrechas: basta con que pase su cabeza para que logren colar el resto del cuerpo.

Hay que evitar el ingreso de las ratas. Foto: Shutterstock

Hay que evitar el ingreso de las ratas. Foto: Shutterstock

En este caso se sugiere inspeccionar y sellar bordes de puertas, marcos de ventanas y salidas de canalizaciones o tuberías.

Una opción es usar malla metálica, alambre de acero. Debe evitarse el uso exclusivo de espuma de poliuretano, ya que pueden roerla con facilidad.

La otra opción es cancelar fuentes de alimento. La medida más disuasoria consiste en eliminar aquello que los atrae en primer lugar. Por un lado, se recomienda guardar alimentos e insumos de mascotas en contenedores herméticos de plástico duro o vidrio, desinfectar mesadas tras cocinar y mantener los cubos de basura bien cerrados. Reparar de inmediato cualquier goteo en grifos o cañerías.

En cuanto al exterior, recoger la fruta caída de los árboles, mantener las composteras cerradas y no acumular leña, cartones o escombros cerca de las paredes de la casa, ya que funcionan como madrigueras ideales.

La tercera estrategia es usar algún repelente efectivos. El aceite esencial de menta suele utilizarse empapando esferas de algodón o diluido en un rociador con agua para aplicar en umbrales, garajes, depósitos o puntos críticos. Esta alternativa actúa como complemento y requiere renovación constante, ya que el aroma se volatiliza con el tiempo.

Reducir las facilidades de acceso y los recursos disponibles es la forma más certera de obligar a cualquier roedor a desplazarse hacia otro territorio en busca de alimento.