Los dos trucazos caseros para limpiar la alfombra y dejarla impecable
La alfombra siempre se enfrenta a nuevos desafíos porque es el lugar donde caen desafortunadamente bebidas y algunas comidas, especialmente en hogares donde hay niños y mascotas. Lo cierto es que si bien hay que cuidarlas, a veces es inevitable que se manchen. Afortunadamente existen trucos de limpieza caseros para dejarlas como nuevas.
Siempre hay que hacer una limpieza aspirando para quitar los restos de comida. Luego hay que tener en cuenta que si se trata de una mancha grasosa se puede usar bicarbonato de sodio para realizar este trabajo. En primer lugar, se espolvorea sobre la mancha y hay que asegurarse de que quede completamente cubierta.
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Una vez realizado ese paso hay que mojar el bicarbonato de sodio con agua fría. Recuerden evitar el agua tibia o caliente porque eso hará que cueste eliminar la mancha. Después hay que dejar reposar la mezcla toda la noche y al día siguiente si es necesario repetir el proceso. En poco tiempo la mancha será parte del pasado.
Otro truco de limpieza muy efectivo es usando bicarbonato de sodio con sal. Esta última tiene propiedades importantes para la limpieza porque blanquea tejidos, absorbe humedad y quita los malos olores. Como siempre antes de empezar a limpiar lo primero que hay que hacer es aspirar la alfombra.
El paso siguiente de esta limpieza es mezclar bicarbonato de sodio con sal y en un pulverizador colocar agua fría. Espolvorear la alfombra con la mezcla y después rociar la zona con el spray con agua. La alfombra tiene que quedar húmeda, pero no empapada. Después frotar con un cepillo para que los productos penetren las fibras y después quitar los restos con un paño seco. Dejar secar al aire libre y aspirar al otro día.