Los 5 trucos de limpieza para quitar las manchas de lavandina de la ropa
La lejía, también conocida como lavandina, es un potente desinfectante y blanqueador. Pero lo bueno que tiene, en ocasiones se contrarresta con el punto de que puede ser problemática cuando entra en contacto con la ropa, dejando manchas antiestéticas. Afortunadamente, existen métodos caseros efectivos para limpiar, tratar y eliminar esas manchas de lejía sin dañar aún más las prendas. A continuación, los revelamos.
- Vinagre Blanco: hay sitios de limpieza como Cleanipedia que aseguran que el vinagre blanco es conocido por su capacidad para neutralizar los efectos de la lavandina. Mezcla partes iguales de agua y vinagre blanco, y sumerge la prenda manchada en esta solución durante unos minutos. Luego, lava la prenda como de costumbre.
- Bicarbonato de Sodio: el bicarbonato de sodi o es otro aliado excelente para eliminar manchas de lejía. Crea una pasta con bicarbonato de sodio y agua, y aplícala sobre la mancha. Deja que actúe durante unos minutos antes de enjuagar con agua fría.
- Borra de Tiza: frota una borra de tiza blanca sobre la mancha de lavandina. La tiza puede ayudar a absorber parte del exceso de lejía y disimular la mancha.
- Amoníaco Diluido: prepara una solución de agua con unas gotas de amoníaco diluido y sumerge la prenda en ella durante unos minutos. Luego, enjuaga y lava la prenda.
- Aspirina: tritura una aspirina y mézclala con agua para crear una pasta. Aplica esta pasta sobre la mancha y déjala actuar antes de lavar la prenda.
Mira el video de cómo quitar las manchas de lavandina
La creadora del canal de YouTube “Soluciones para la ropa” asegura que, después de los mencionados previamente, el mejor método para recuperar la prenda por completo es tiñéndola. Para esto, se requiere de un primer paso inesperado, que tiene que ver con la decoloración. “Para que el color quede uniforme, necesitarás un recipiente de plástico, lejía, guantes, una cuchara de madera y una jarra medidora”, explicó la experta en limpieza de ropa.
Una vez que tengamos todo, añadimos cuatro litros de agua al recipiente y un litro de lavandina. Enseguida, remueve suavemente todos los ingredientes y, con ayuda de unos guantes, colocamos la prenda en el interior del recipiente. Al cabo de unos minutos, veremos cómo la prenda se va tornando más clara, hasta llegar a un anaranjado. Una vez seca, podremos volver a teñir la prenda en colores oscuros, con nuestro producto de tintura favorito.