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Limpieza: cómo dejar la pizzera como nueva y quitar toda la grasa

El uso de bicarbonato de sodio y vinagre blanco se presenta como un efectivo truco casero de limpieza para eliminar la grasa acumulada en la pizzera.


Después de preparar una pizza, la pizzera suele quedar con restos de queso, salsa y grasa que se adhieren con fuerza a la superficie. Si no se realiza una limpieza correcta en el momento, con el paso del tiempo estos residuos pueden acumularse y hacer que el utensilio sea cada vez más difícil de lavar.

Aunque existen diferentes productos químicos para realizar esta tarea, hay un truco casero que puede ayudar a ablandar la suciedad y facilitar la limpieza: utilizar una combinación de bicarbonato de sodio y vinagre blanco.

Estos ingredientes dejan la pizzera sin grasa y lista para volver a usar. Foto: Archivo

Cómo limpiar la pizzera con bicarbonato y vinagre

El bicarbonato de sodio y el vinagre blanco se han convertido en dos aliados de la limpieza de la cocina. Si bien se pueden utilizar por separado, combinarlos en este truco casero permite trabajar sobre la suciedad y la grasa que quedan más adheridas a la superficie.

El procedimiento es muy sencillo y consiste en espolvorear bicarbonato de sodio, principalmente en las zonas donde la grasa está más pegada. Luego, hay que verter un poco de vinagre blanco por encima y dejar actuar durante unos minutos. La reacción que se produce entre ambos productos ayuda a aflojar la suciedad acumulada.

Para completar la limpieza, se puede pasar una esponja húmeda y realizar movimientos suaves hasta retirar los restos. Finalmente, hay que enjuagar la pizzera con abundante agua y secarla bien antes de volver a guardarla.

Un cuidado importante

Antes de aplicar este truco, es importante tener en cuenta el material de la pizzera. Si tiene un revestimiento antiadherente, conviene evitar esponjas metálicas o elementos abrasivos que puedan rayar la superficie y dañarla.