Limpia la nevera rápidamente y evita que el mal olor arruine tus comidas
Las celebraciones como la Navidad pueden convertirse en un verdadero desafío para nuestra a heladera o nevera ya que las cargamos mucho más de lo normal. Sobre todo, con alimentos o platos que ya están listos para ser consumidos. Obviamente, esto hará no solo que el artefacto requiera de un mayor esfuerzo para enfriarlos, sino que también puede provocar que se convierta en un contenedor de olores desagradables.
Si tienes algún tipo de evento que implique un uso excesivo de la heladera o nevera, es importante que la prepares con anticipación. Límpiala a fondo y deshiela el refrigerador. De esta forma te asegurarás de evitar la contaminación, prevenir los malos olores y hasta tener más espacio.
Para lograr que este artefacto quede completamente impecable, primero pasa un paño húmedo para quitar la suciedad superficial. Luego, prepara una mezcla con agua tibia, bicarbonato y jugo de limón -también puedes usar vinagre blanco-. Protege tus manos con guantes antes de comenzar esta tarea. Usa una esponja o cepillo para repasar los estantes y puertas. No olvides desenchufar la heladera antes de iniciar.
Finalmente, con un paño limpio y húmedo, enjuaga. Es importante que también te ocupes de las gomas que se encuentran en la puerta. Este lugar puede ser un verdadero criadero de bacterias y hongos. Con cuido, empapa un paño con cloro, extiende lo más posible la goma y colócalo unos cinco minutos entre los pliegues. Termina este paso, con un paño con agua y seca completamente.
- Es importante que tengas en cuenta algunos consejos para evitar que la heladera o nevera se llene de mal olor.
- No guardes alimentos muy calientes. Espera a que se atemperen
- Utiliza papel film o recipientes herméticos para guardar la comida
- Evita los recipientes de metal
- Coloca un pequeño recipiente con café, bicarbonato o avena para que absorban el mal olor

