Presenta:

Lengua de suegra: el ingrediente que ayuda a que crezca fuerte y sana

La cerveza, un ingrediente casero, puede fortalecer y hacer crecer la planta de lengua de suegra, aportando nutrientes esenciales para su salud.

La lengua de suegra es una de las plantas de interior más fáciles de cuidar.

La lengua de suegra es una de las plantas de interior más fáciles de cuidar.

Shutterstock

La lengua de suegra (Sansevieria trifasciata) es una de las plantas más elegidas para decorar interiores gracias a su resistencia, belleza y fácil mantenimiento. Aunque no necesita muchos cuidados, hay un ingrediente de casa que puede favorecer su crecimiento y fortalecer sus hojas: la cerveza.

Gracias a los nutrientes que contiene, como pequeñas cantidades de minerales y levaduras, la cerveza puede utilizarse ocasionalmente como un complemento para el cuidado de esta planta. Eso sí, debe aplicarse con moderación para evitar problemas en el sustrato.

La cerveza puede utilizarse como un complemento natural para fortalecer la lengua de suegra. 

La cerveza puede utilizarse como un complemento natural para fortalecer la lengua de suegra.

Cómo usar la cerveza en la lengua de suegra

Para aprovechar este truco casero, lo primero que debemos hacer es quitarle el gas a la cerveza. Una vez lista, se puede diluir una parte de cerveza con tres partes de agua y utilizar esta preparación para regar la planta una vez al mes. También puede usarse este líquido para humedecer un trapo y limpiar las hojas.

Los especialistas en jardinería recomiendan no excederse con este método, ya que el azúcar y otros compuestos presentes en la bebida podrían favorecer la aparición de hongos o atraer insectos si se utiliza en exceso.

Otros cuidados para que la lengua de suegra crezca fuerte

Además de este abono casero, hay algunos cuidados básicos que ayudan a mantener la planta saludable:

  • Colocarla en un ambiente con buena luz natural, aunque también tolera la semisombra.
  • Regarla únicamente cuando el sustrato esté completamente seco.
  • Utilizar una maceta con buen drenaje para evitar el exceso de humedad.
  • Limpiar sus hojas regularmente para facilitar la fotosíntesis.
  • Evitar el exceso de fertilizantes, especialmente durante el invierno.