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Lavarse la cara con agua fría: por qué no recomiendan hacerlo si querés una piel brillante

El secreto para una rutina de limpieza efectiva que promete dejar la piel hidratada y sin residuos.

¿Por qué lavarse la cara con agua fría podría ser un problema para el futuro?

¿Por qué lavarse la cara con agua fría podría ser un problema para el futuro?

La rutina de limpieza y cuidado de la piel ha tomado una gran importancia en el último tiempo. Cada vez más jóvenes y adultos incorporan limpiadores, sérums, cremas y protectores solares a su día a día, pero a veces cometen algunos errores que pueden afectar por completo la salud de su piel.

Desde hace tiempo circula una tendencia en redes que alienta a utilizar agua fría para lavar la cara como primer paso al despertar. Sin embargo, diferentes estudios y dermatólogos coinciden en que se disminuyen los efectos de la limpieza porque se contrae la piel y endurece el sebo, la sustancia aceitosa producida por las glándulas sebáceas.

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El truco para lavarse la cara que está en tendencia. 

El truco para lavarse la cara que está en tendencia.

La temperatura que debe tener el agua para mantener todo en orden debe rondar los 28° a 30°. Es recomendable porque permite que el jabón o gel de ducha actúe y facilite el enjuague completo del producto, sin dejar residuos que causan enrojecimiento, deshidratación o tirantez.

¿Cómo limpiarse la piel correctamente?

La rutina de limpieza es esencial para la salud de tu cutis y hay varias cuestiones que hay que considerar. Primero hay que comenzar con agua tibia y aplicar el limpiador facial durante 30 segundos, procurando que llegue a todos las partes del rostro. Luego hay que aclarar con agua tibia y secar con una toalla limpia a toquecitos.

Lavarse demasiado las manos no es nada saludable. Foto: web
Antes de empezar con tu rutina de cuidado facial es aconsejable lavarse las manos para no contaminar los productos con bacterias. 

Antes de empezar con tu rutina de cuidado facial es aconsejable lavarse las manos para no contaminar los productos con bacterias.

Es importante abrazar los consejos de especialistas ya que no retirar los productos o secar la cara de una forma brusca, puede provocar que la piel envejezca rápidamente. Los malos hábitos se manifiestan en una piel más apagada y deshidratada, propensa a arrugas, comedones y más.

Sin embargo, si tu piel es sensible o contás con alguna condición, es recomendable que consultes con un especialista para que tenga en cuenta tu situación y te recete los productos adecuados para tu cutis.