Las tres plantas de interior que no necesitan mucha luz
Estas plantas no requieren de mucho cuidado y pueden sobrevivir con poca luz en el interior del hogar.
El potus, lengua de suegra y zamioculca son tres plantas ideales para el interior del hogar.
Muchas veces los hogares no tienen ventanas grandes o espacios bien iluminados, pero esto no tiene que ser un obstáculo para llenar de plantas la casa. Hay especies que se adaptan perfectamente a ambientes con poca luz natural y que además son fáciles de cuidar.
Tres plantas de interior ideales para espacios con poca luz
Zamioculca
La zamioculca es la planta perfecta para quienes tienen poco tiempo o poca experiencia con el cuidado de plantas. Sus hojas brillantes y de un verde intenso se mantienen en excelente estado incluso en rincones oscuros y con riegos muy espaciados. Almacena agua en sus raíces, lo que la hace extremadamente resistente a la sequía. Es ideal para pasillos, recibidores, baños o habitaciones con humedad.
Sansevieria o lengua de suegra
La lengua de suegra es una planta que todo amante de la jardinería debería tener en el hogar. Es una de las plantas más recomendadas para espacios con poca luz natural e incluso para habitaciones sin ventanas. Sus hojas erguidas y verticales tienen un efecto decorativo muy moderno y su mantenimiento es mínimo: tolera el olvido, el riego escaso y los ambientes secos.
Potus
El potus es probablemente la planta de interior más resistente y versátil que existe. Tolera ambientes con muy poca luz, el riego irregular y los espacios cerrados sin ventilación directa. Sus hojas verdes con manchas amarillas o blancas aportan color y frescura a cualquier rincón del hogar. Al ser una planta colgante, es ideal para estantes, repisas y escritorios.
La necesidad de luz de cada planta está directamente relacionada con su origen natural. Las especies que crecen en el suelo de selvas tropicales, como el potus o la zamioculca, evolucionaron bajo la sombra de árboles más altos y desarrollaron la capacidad de fotosintentizar con poca luz disponible. En cambio, las plantas de zonas áridas o praderas abiertas, como los cactus o la mayoría de las suculentas, necesitan luz directa intensa porque así crecieron en su hábitat natural.