Las tres plantas aromáticas para blindar al jardín de las ratas
Las plantas aromáticas se presentan como una solución natural y efectiva para mantener a las ratas alejadas del hogar y el jardín.
Este remedio casero ahuyentará a las ratas de tu hogar Foto: Shutterstock
El control de plagas en el hogar no siempre requiere de químicos agresivos ni trampas complejas. Se pueden usar plantas aromáticas para combatir las plagas porque detestan algunos olores, especialmente las ratas.
Tres plantas para ahuyentar roedores
El olfato de las ratas y ratones es extremadamente sensible. Lo que para las personas es un perfume agradable o un ingrediente delicioso, para ellos es una señal de peligro que prefieren evitar:
La primera opción es la menta. Es la reina de la disuasión natural. Su aroma penetrante y fresco resulta insoportable para estos animales. Es perfecta para cultivar tanto en macetas cerca de los ingresos como directamente en los canteros de la huerta.
La segunda recomendada es la lavanda. Sumar esta planta no solo aporta color y un aroma relajante a tus exteriores, sino que funciona como un excelente escudo biológico. Los roedores tienden a esquivar las zonas donde la fragancia de la lavanda es intensa.
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En tanto, el ajo, con un olor sumamente invasivo ayuda a que los animales pasen de largo y no busquen hacer madrigueras en el lugar.
Colocar plantas aromáticas es un gran refuerzo, pero los expertos advierten que no hacen milagros por sí solas si el patio sigue siendo un parque de diversiones para las plagas. Para que el método funcione, es fundamental cortar sus fuentes de supervivencia con cuatro hábitos básicos.
Por un lado, la basura siempre debe estar en tachos herméticamente cerrados. No hay que dejar los platos con alimento balanceado balanceándose al aire libre durante la noche. Retirar lo que el perro o gato no haya comido.
Si hay frutales o huerta, juntar diariamente lo que caiga al suelo. Las frutas maduras en el piso son un imán inmediato. Por último, evitar acumular montones de leña, escombros o dejar el pasto extremadamente alto. Mantener el jardín despejado les quita la protección que buscan frente al clima y sus depredadores.


