Las dos flores para plantar en octubre y llenar el jardín de color en verano
Llega octubre y con este, el mes ideal para sembrar flores que llenan el jardín de color en verano.
Sembrar flores en octubre es la clave para tener un jardín lleno de color, vida y brillo en verano. Foto: Micaela Blanco Minoli / MDZ
Con la llegada de la primavera, el jardín se convierte en el espacio perfecto para renovar energías y preparar el terreno para el verano. Sembrar flores en octubre permite que las plantas se desarrollen con tiempo, aprovechen el calor y lleguen a su máximo esplendor cuando el verano esté en pleno auge.
Zinnias
Las zinnias son flores de rápido crecimiento, perfectas para jardines soleados. Se destacan por su floración prolongada, que puede durar desde la primavera hasta bien entrado el verano, y por su variedad de colores vibrantes, que incluye tonos rojos, naranjas, fucsias, blancos y amarillos.
Además, son muy valoradas porque atraen mariposas y abejas, lo que mejora la biodiversidad del jardín. Se adaptan bien a distintos tipos de suelo, siempre que tengan buen drenaje, y no requieren cuidados intensivos: basta con riego moderado y sol pleno.
Cosmos
Las cosmos son flores de aspecto delicado pero sorprendentemente resistentes. Se siembran fácilmente en octubre y florecen rápido, lo que las convierte en una opción ideal para quienes buscan color temprano en el jardín de verano. Sus pétalos finos y su centro amarillo atraen mariposas, abejas y otros polinizadores, aportando vida y movimiento al espacio verde.
Prefieren sol pleno y suelos livianos, aunque toleran condiciones variables. No requieren fertilización excesiva: de hecho, en suelos muy ricos tienden a producir más hojas que flores. Su mantenimiento es mínimo, y al cortar las flores marchitas se estimula una floración más prolongada.
Un verano lleno de color
Estas flores no solo embellecen el jardín, sino que también mejoran la biodiversidad, atraen polinizadores y aportan bienestar visual y emocional. Además, muchas de ellas requieren cuidados mínimos: riego moderado, buena luz y algo de compost o tierra fértil.
Sembrarlas en octubre es una apuesta segura para quienes quieren disfrutar de un jardín lleno de vida en verano. Con un poco de planificación y amor por las plantas, el resultado puede ser espectacular: flores brillantes, aromas suaves y un espacio que invita a relajarse.



