La serie de Netflix para acompañar el frío este fin de semana: negocios clandestinos, poder y traiciones
Netflix estrenó la segunda temporada de The Gentlemen, con ocho episodios de crimen, humor negro y ambición. Qué cambia para Eddie y Susie en esta historia hoy.
The Gentlemen regresó a Netflix con nuevos adversarios, negocios más ambiciosos y una historia que cruza las fronteras de Inglaterra.
ShutterstockUn fin de semana de bajas temperaturas suele cambiar los planes: el sillón gana terreno y la búsqueda de una historia capaz de sostener varias horas se vuelve prioridad. Netflix acaba de sumar una candidata fuerte en Argentina: la segunda temporada de The Gentlemen, la serie criminal creada por Guy Ritchie.
La ficción —presentada como Los caballeros en el catálogo argentino— retoma el mundo de Eddie Horniman, un aristócrata que heredó mucho más que una propiedad familiar. Debajo de sus tierras funcionaba un negocio de cannabis ligado a la familia Glass. Si en la primera entrega intentaba escapar de ese entramado, ahora el escenario es diferente: conoce las reglas, disfruta el poder y quiere llevar la operación a otra escala. La mezcla de comedia oscura, acción y delito permanece intacta, aunque las ambiciones de sus protagonistas crecieron.
Un imperio que ahora cruza las fronteras
La nueva tanda se ubica un año después de la alianza entre Eddie y Susie Glass. El crecimiento del negocio deja atrás los límites de Halstead y abre una ruta hacia Italia, donde las villas frente a los lagos esconden acuerdos, amenazas y competidores con intereses propios. Entre las incorporaciones aparecen el jefe criminal Marco Moretti, interpretado por Sergio Castellitto, y su operador Cico Maldini, a cargo de Michele Morrone.
Ese movimiento amplía el paisaje, aunque conserva la esencia de la serie: planes sofisticados que pueden desarmarse por un error, una traición o la intervención de Freddy, el imprevisible hermano de Eddie. La expansión también pone a prueba la relación entre los protagonistas, cada vez más difícil de separar de sus intereses comerciales.
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Regresos conocidos y nuevos adversarios
Theo James y Kaya Scodelario vuelven al frente de la historia como Eddie y Susie. También regresan Ray Winstone, Daniel Ings, Joely Richardson, Vinnie Jones y Giancarlo Esposito, junto con buena parte del reparto que dio forma al particular equilibrio entre la aristocracia británica y el delito organizado. La temporada incorpora, además, a Hugh Bonneville, Benedetta Porcaroli, Benjamin Clementine y Amra Mallassi.
No son simples apariciones decorativas: los recién llegados aportan nuevas lealtades, alteran los acuerdos existentes y obligan a los protagonistas a revisar hasta dónde pueden confiar el uno en el otro.
Ocho capítulos para ver durante el fin de semana
Los ocho episodios de la segunda temporada quedaron disponibles desde el 3 de septiembre, por lo que no hace falta esperar lanzamientos semanales. Es una propuesta cómoda para quienes buscan una maratón con capítulos encadenados, tensión sostenida y suficientes cambios de rumbo. La combinación no responde al policial solemne: hay violencia, pero también humor negro, diálogos filosos y situaciones incómodas que desarman la aparente elegancia de sus personajes. Para quienes todavía no vieron la primera entrega, conviene comenzar desde el inicio. También cuenta con ocho episodios y allí se explican tanto el origen del negocio como las relaciones que impulsan el nuevo conflicto.
Ritchie continúa como creador y participa otra vez en los guiones y la dirección, acompañado por otros realizadores y escritores. Su sello se reconoce en el montaje ágil, los delincuentes excéntricos y el contraste entre modales refinados y decisiones brutales. La producción, además, llega con futuro asegurado: Netflix ya confirmó una tercera temporada. Mientras esa continuación toma forma, esta segunda entrega ofrece una alternativa concreta para atravesar el frío puertas adentro, especialmente si la idea es elegir una sola serie y dejar que el próximo episodio comience sin demasiadas discusiones.