La sentadilla que ayuda a bajar la presión y reducir el riesgo de infarto, según estudios
Los médicos recuerdan que ningún ejercicio reemplaza controles de la presión, buena alimentación y descanso. Pero sumar esta sentadilla baja los riesgos.
El corazón avisa. Muchas veces en silencio. La presión alta, el sedentarismo y el estrés aumentan el riesgo de infarto cada año. Frente a eso, médicos y especialistas empezaron a mirar un ejercicio simple que gana fuerza: la sentadilla isométrica contra la pared. Y estudios recientes muestran efectos reales sobre la presión arterial y la salud cardiovascular.
Cómo funciona la sentadilla que protege el corazón
Investigaciones publicadas en el British Journal of Sports Medicine analizaron más de 270 estudios y más de 15.000 participantes. El resultado sorprendió a muchos especialistas: los ejercicios isométricos fueron los más efectivos para bajar la presión arterial.
-
Te puede interesar
Netflix: una película de intriga y suspenso basada en una historia real
Entre todos los ejercicios, la sentadilla contra la pared apareció como una de las más fuertes para reducir la presión sistólica, relacionada con el riesgo de infarto y ACV.
-
Te puede interesar
La serie española de Netflix que explota: 6 capítulos y tensión al máximo
La explicación es simple. Al mantener el cuerpo en tensión durante varios segundos, los músculos obligan al sistema cardiovascular a trabajar distinto. Eso mejora la circulación y ayuda a relajar los vasos sanguíneos.
Cómo hacer la sentadilla isométrica
La técnica correcta: hay que apoyar la espalda contra una pared y bajar el cuerpo hasta formar un ángulo cercano a 90 grados con las rodillas. Los pies deben quedar separados al ancho de los hombros y un poco adelantados. Mantener esa posición entre 20 y 60 segundos. Luego se descansa un minuto y se repite entre tres y cinco veces.
Especialistas recomiendan practicarla tres veces por semana. Con el paso de las semanas, muchas personas notan mejoras en resistencia, circulación y presión arterial.