La playa tranquila de Brasil a 4 km de Porto de Galinhas: escuelas de surf, atardeceres únicos y poca gente
Conocida por sus olas variables en invierno, la playa do Cupe es ideal para surfistas y amantes de la tranquilidad en Brasil.
El lugar con escuelas de surf, playas enormes y atardeceres encantadores.
ShutterstockLa playa do Cupe es un destino excelente para quienes buscan tranquilidad y bellezas naturales con fácil acceso, opciones de actividades y postales de atardeceres únicos. Está ubicada en el municipio de Ipojuca, a solo 4 kilómetros del centro de Porto de Galinhas, Brasil.
Para visitar la playa, la opción más recomendada es hacer el paseo en buggy conocido como Ponta a Ponta, que recorre las principales playas de la zona. Sin embargo, también se puede llegar en auto, mototaxi, taxi común o caminando desde el centro de Porto de Galinhas.
El origen de su nombre es curioso y recuerda la influencia del dinero en la zona. "Cupe" proviene de una leyenda local que cuenta que un hombre adinerado poseía un auto modelo coupé. El vehículo llamaba la atención de los lugareños y muchos querían verlo; por eso, cuando preguntaban por su ubicación, todos decían "praia do carro cupe".
Las características de la playa
En cuanto al mar, la playa es conocida por sus olas de intensidad variable según la época del año. Durante el verano las olas son más pequeñas, ideales para disfrutar del agua, mientras que en invierno crecen y atraen a una gran cantidad de surfistas. Según el estado de la marea, es un lugar perfecto para practicar surf y bodyboard. De hecho, en la zona hay varias escuelas y puntos de alquiler de tablas para quienes quieran aprender o entrenar.
Precauciones y recomendaciones
Sin embargo, por razones de seguridad, es importante tener en cuenta que algunas áreas de la playa están señalizadas con banderas rojas debido a la presencia de corrientes de retorno. Respetar estas indicaciones es fundamental para evitar accidentes.
Para quienes prefieren actividades más tranquilas fuera del agua, la playa también invita a contemplar el amanecer, jugar al fútbol, al tejo o simplemente descansar y leer un libro frente al mar.