Presenta:

La nueva tendencia del verano: adiós a las clásicas piletas color celeste

Las piletas blancas se convierten en protagonistas del verano y redefinen la estética del descanso.

Minimalismo y estilo: en verano, las piletas blancas reemplazan al tradicional celeste. Foto: Shutterstock

Minimalismo y estilo: en verano, las piletas blancas reemplazan al tradicional celeste. Foto: Shutterstock


Durante décadas, el celeste fue el color indiscutido de las piletas familiares y de clubes. Esa tonalidad, asociada al agua cristalina y al cielo despejado, construyó lo que imaginamos cuando pensamos en el verano. Sin embargo, en los últimos años comenzó a ganar terreno una estética diferente, más ligada al diseño y a las tendencias internacionales: las piletas blancas.

El cambio no es casual. Mientras las piletas celestes remiten a lo tradicional, a la pileta “de toda la vida”, el blanco propone una experiencia visual distinta y minimalista. El agua adopta reflejos turquesa y transparentes y el entorno se ve más luminoso.

Desde Aysam solicitan evitar el llenado de piletas en Mendoza como consecuencia de la grave escasez del recurso. Foto: Imagen ilustrativa
Las piletas blancas reflejan más luz y crean un efecto visual de amplitud. Foto: Archivo

Las piletas blancas reflejan más luz y crean un efecto visual de amplitud. Foto: Archivo

Del celeste tradicional al blanco minimalista: la tendencia del verano

  • Piletas celestes: evocan frescura, tradición y el imaginario de la pileta “de toda la vida”. Son fáciles de identificar y transmiten la sensación de agua limpia y transparente.

  • Piletas blancas: aportan un aire moderno y sofisticado. El agua se ve más clara, con reflejos turquesa, y el entorno adquiere un aspecto minimalista que combina con jardines contemporáneos y mobiliario de diseño.

El paso del celeste al blanco no es solo una cuestión de diseño, sino también de cómo se vive el verano. Las piletas blancas se asocian a un estilo más relajado, elegante y “de revista”, mientras que las celestes mantienen el encanto de lo clásico y lo popular.