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La mejor receta de verano: helado de dulce de leche ¡una delicia!

Cremoso y bien argentino, este helado es la receta perfecta para refrescar el verano sin usar máquina y con poco esfuerzo.


Cuando el calor se hace sentir y dan ganas de algo bien frío, este helado de dulce de leche aparece como la mejor opción. Es una receta simple, rendidora y profundamente argentina, ideal para el verano. Sin máquina y con pocos ingredientes, permite disfrutar un postre cremoso, casero y lleno de sabor, perfecto para cerrar cualquier comida o refrescar una tarde larga de calor. ¡Manos a la obra!

El helado de dulce de leche es una receta clásica del verano argentino.

El helado de dulce de leche es una receta clásica del verano argentino.

Ingredientes (rinde 6 porciones)

  • Dulce de leche repostero – 400 gramos

  • Crema de leche – 500 centímetros cúbicos

  • Esencia de vainilla – 1 cucharadita

  • Azúcar – 1 cucharada (opcional)

Paso a paso para crear un helado de dulce de leche delicioso

1- Volcá la crema de leche bien fría en un bowl amplio.

2- Batí la crema de leche hasta que esté firme, pero sin llegar a manteca.

3- Incorporá de a poco el dulce de leche repostero, integrándolo con movimientos envolventes para cuidar la textura de la receta.

4- Sumá la esencia de vainilla y, si querés, el azúcar, ajustando el dulzor a tu gusto.

5- Volcá la mezcla en un recipiente apto para freezer y emparejá la superficie.

6- Llevá al freezer al menos 6 horas, retirando y mezclando cada hora durante las primeras 3 para lograr un helado cremoso.

En verano, esta receta casera evita conservantes y permite ajustar el dulzor. Prepáralo con los toppings que quieras.

En verano, esta receta casera evita conservantes y permite ajustar el dulzor. Prepáralo con los toppings que quieras.

De la cocina a la mesa

Este helado casero es una receta que representa al verano argentino como pocas. Con pocos ingredientes y sin complicaciones, logra una textura suave y un sabor intenso a dulce de leche. Es perfecto para cerrar una comida, acompañar una tarde calurosa o darse un gusto sin salir de casa. Servilo en copas frías y, si querés, acompañalo con frutas o galletas. Una receta simple que demuestra que lo casero también puede ser irresistible en pleno verano.