La historia de Tomy: muere el chimpancé del Bioparque La Plata
Tomy ya no está, pero su historia quedó marcada en La Plata. Este chimpancé acompañó a la ciudad durante casi medio siglo.
Adiós a Tomy.
Pasó de golpe. Tomy, el chimpancé más querido del Bioparque de La Plata, murió a los 49 años y dejó una huella enorme. Vivió cuatro décadas en el predio, fue símbolo del lugar y parte de la memoria de la ciudad. Su muerte sorprendió a cuidadores y visitantes, sin señales previas ni alertas médicas, según informaron fuentes oficiales del Bioparque.
El triste adiós al chimpancé de La Plata
Tomy fue hallado sin vida dentro del recinto externo donde residía desde hacía años. El descubrimiento ocurrió después del mediodía, cuando el personal ingresó para cumplir con la rutina diaria de alimentación. Al no responder a los llamados habituales, se activó el protocolo interno y se dio aviso al equipo veterinario del predio.
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Los profesionales que lo seguían a diario confirmaron el fallecimiento tras llegar al lugar. Desde el Bioparque señalaron que el chimpancé no presentaba enfermedades diagnosticadas ni síntomas visibles en los días previos. Durante la mañana había comido con normalidad y mantuvo el contacto habitual con sus cuidadores.
Con 49 años, Tomy superaba con amplitud la expectativa de vida promedio de los chimpancés en cautiverio, que ronda los 40 años. Ese dato lo convertía en un ejemplar singular dentro del sistema de zoológicos y bioparques de Argentina, donde pocos animales alcanzan esa edad bajo cuidado humano.
Su historia está ligada a la del antiguo Zoológico de La Plata y a su transformación en Bioparque. Durante décadas fue uno de los animales más observados por el público y una referencia constante para generaciones de visitantes, estudiantes y trabajadores del lugar.
En los últimos años, Tomy vivía bajo seguimiento permanente de equipos técnicos, con controles diarios sobre su alimentación, conducta y estado físico. Ese monitoreo no había registrado cambios que anticiparan un desenlace abrupto, lo que profundizó el impacto de la noticia.
En redes sociales, la noticia generó mensajes de despedida y recuerdos compartidos por vecinos que crecieron visitándolo. Fotos antiguas, anécdotas escolares y visitas familiares volvieron a circular en pocas horas.




