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La conmovedora historia de Pedro Pascal y su madre y por qué es el amor de su vida

Hoy, convertido en uno de los actores más queridos de Hollywood, Pedro Pascal no olvida sus raíces. Su apellido materno es más que un nombre artístico.

Pedro Pascal la recuerda con mucho amor.

Pedro Pascal la recuerda con mucho amor.

El amor maternal nunca se apagó. Pedro Pascal, el aclamado actor chileno, nació en Santiago en 1975. Su madre, Verónica Pascal Ureta, psicóloga infantil, marcó el rumbo de su vida de forma única y dolorosa. Su historia se entrelaza con la política y la búsqueda de justicia.

Un padre y una madre militantes

Durante la dictadura en Chile, la familia de Pedro Pascal se exilió en Dinamarca. La militancia de Verónica y su marido, el médico José Balmaceda, los puso en riesgo. Eran parte del Movimiento de Izquierda Revolucionario y muy cercanos a Salvador Allende, lo que los convirtió en objetivo de la represión tras el golpe de 1973. Estos años de incertidumbre moldearon la infancia de Pedro.

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Pedro Pascal junto a su padre y una foto de su madre.

Pedro Pascal junto a su padre y una foto de su madre.

Un escándalo y otro exilio

El escándalo que envolvió a José Balmaceda en los años 90 también cambió sus vidas. La revelación de prácticas médicas ilícitas y las consecuencias judiciales llevaron a la familia a volver a Chile. Verónica no pudo soportar la presión y la tristeza. Se separó y trató de reconstruir su camino, pero su salud emocional se deterioró cada vez más.

En el verano de 2000, Verónica decidió quitarse la vida. Pedro Pascal, entonces un joven actor de apenas 24 años, recibió la noticia más dolorosa. Su carrera recién empezaba y su madre no logró ver el éxito que tanto anhelaba para él. A partir de ese momento, Pedro tomó la decisión de honrarla todos los días, adoptando el apellido de ella como su estandarte.

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Pedro Pascal y sus hermanos.

Pedro Pascal y sus hermanos.

Pedro Pascal no ha dejado que la ausencia de su madre lo detenga. Aunque la fama y los elogios llegaron más tarde, su recuerdo se mantiene presente en su corazón. Cada entrevista y cada alfombra roja son un homenaje a Verónica, la mujer que lo amó incondicionalmente y que creyó en él desde el principio.

En los sets de filmación o durante sus apariciones públicas, Pedro Pascal suele compartir anécdotas y pensamientos sobre su madre. Habla de ella con cariño y respeto, consciente de que su amor sigue siendo su motor. Reconoce que en cada personaje que interpreta hay algo de ese vínculo tan profundo y sincero que compartieron.