La auténtica receta de un chef: pan de masa madre ¡con consejos incluidos!
Pan de masa madre casero, con corteza crujiente y miga aireada: receta artesanal paso a paso para lograr un resultado profesional en casa.
Cómo hacer pan de masa madre casero
ShutterstockEsta receta de pan de masa madre casero logra una miga aireada, corteza crujiente y un sabor profundo, levemente ácido. Es un pan artesanal, sin levadura comercial, que respeta los tiempos naturales de fermentación. Ideal para quienes buscan calidad, textura y un pan más digestivo hecho en casa. ¡Manos a la obra!
Te Podría Interesar
Ingredientes (rinde 1 hogaza grande)
-
Harina 000 o harina panadera — 500 gramos
Masa madre activa — 100 gramos
Agua a temperatura ambiente — 350 ml
Sal fina — 10 gramos
Paso a paso para un pan perfecto
1- En un bowl grande mezclar la harina con el agua hasta integrar. Dejar reposar 30 minutos (autólisis).
2- Agregar la masa madre activa y mezclar bien.
3- Incorporar la sal y amasar dentro del bowl hasta integrar completamente.
4- Realizar 3 o 4 pliegues cada 30 minutos durante las primeras 2 horas de fermentación.
5- Dejar fermentar tapado hasta que aumente su volumen (4 a 6 horas según temperatura ambiente).
6- Formar la hogaza, generando tensión en la superficie.
7- Colocar en un banneton o bowl con paño enharinado y dejar fermentar nuevamente 2 a 4 horas (o en heladera toda la noche).
8- Precalentar el horno a 250°C con una olla de hierro dentro.
9- Colocar el pan en la olla caliente, hacer un corte superficial y tapar.
10- Hornear 20 minutos tapado y luego 20–25 minutos destapado hasta lograr corteza dorada intensa.
Consejos clave
-
La masa madre debe estar activa, burbujeante y duplicada antes de usar.
Si el ambiente está frío, la fermentación puede tardar más.
Para una corteza bien crocante, es importante el vapor (la olla tapada ayuda a generarlo).
De la cocina a la mesa
El pan de masa madre casero no solo se destaca por su sabor y textura, sino también por su proceso natural. La fermentación lenta mejora la digestibilidad y desarrolla aromas únicos. Es perfecto para tostadas, sándwiches o para acompañar comidas. Además, dura más tiempo fresco que un pan común. Una vez que dominás la técnica básica, podés incorporar semillas, harinas integrales o frutos secos. ¡A disfrutar!



