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La Antártida tiene una "cascada de sangre" y ahora se sabe qué pasa debajo del hielo

La Antártida es el continente más llamativo del planeta por las pocas investigaciones y el conocimiento limitado que todavía existe sobre muchas de sus zonas.


La Antártida sigue siendo uno de los lugares más difíciles de estudiar. Su clima extremo, el hielo permanente y las grandes distancias hacen que muchas preguntas científicas sigan abiertas. Entre los fenómenos que más llaman la atención aparecen las Cataratas de Sangre, una formación ubicada en el glaciar Taylor que desde hace años intriga a los investigadores.

A simple vista, el fenómeno parece una mancha roja que cae sobre el hielo blanco. Por eso recibió el nombre de Cataratas de Sangre. Sin embargo, no se trata de sangre ni de un efecto extraño sin explicación. El color aparece por la salida de una salmuera rica en hierro que, al entrar en contacto con el oxígeno, se oxida y toma ese tono rojizo.

Este año, un estudio publicado en la revista Antarctic Science permitió conocer mejor qué ocurre debajo del glaciar Taylor cuando aparece esa descarga roja. Los investigadores detectaron que la salida del líquido coincidió con cambios medibles en el hielo: la superficie del glaciar bajó cerca de 15 milímetros y su velocidad se redujo casi un 10%.

Qué detectó el estudio en la Antártida

El trabajo analizó una descarga registrada entre septiembre y octubre de 2018. Para hacerlo, los científicos utilizaron distintos instrumentos instalados en la zona: un GPS colocado sobre el glaciar, una cámara que tomaba imágenes diarias de las Cataratas de Sangre y sensores de temperatura ubicados en el lago Bonney.

Un estudio en la Antártida detectó cambios en el glaciar Taylor durante la salida del líquido rojo.

Los datos mostraron que, mientras la salmuera salía desde debajo del hielo, también se producían cambios en la superficie del glaciar. Esto permitió vincular por primera vez de manera más clara la descarga roja con movimientos internos del glaciar Taylor.

El punto central del estudio es que las Cataratas de Sangre no son solo una rareza visual de la Antártida. Cada salida de ese líquido rojo muestra que debajo del hielo existe un sistema activo, donde el agua salada queda atrapada, se desplaza y finalmente encuentra una salida hacia la superficie.

Por qué el líquido rojo sale desde debajo del hielo

La salmuera que aparece en las Cataratas de Sangre está atrapada bajo el glaciar desde hace muchísimo tiempo. Es extremadamente salada y contiene hierro. Cuando permanece bajo el hielo, se mantiene aislada del exterior. Pero cuando logra salir, el contacto con el aire provoca la oxidación y aparece el color rojo.

Los investigadores creen que estas descargas se producen en forma de pulsos. Es decir, el líquido no sale de manera constante, sino en determinados momentos. Cuando la presión cambia debajo del glaciar, la salmuera puede avanzar por grietas o conductos internos hasta llegar a la superficie.

Ese proceso explica por qué las Cataratas de Sangre aparecen de forma intermitente. También muestra que el interior del glaciar Taylor es más dinámico de lo que parece desde afuera. Aunque la superficie se vea quieta, debajo del hielo pueden circular líquidos y generarse cambios importantes.

La importancia de este fenómeno en la Antártida

El estudio también tiene valor porque ayuda a entender cómo funciona el agua debajo de los glaciares en ambientes extremos. En la Antártida, estos sistemas son difíciles de observar de manera directa, por eso cada medición aporta información clave.

Además, la salmuera de las Cataratas de Sangre despierta interés porque estuvo aislada durante largos períodos, sin luz solar y con muy poco oxígeno. En ese ambiente pueden sobrevivir microorganismos adaptados a condiciones extremas, algo que también interesa a quienes estudian la posibilidad de vida en otros lugares del Sistema Solar.

Por eso, el misterio de las Cataratas de Sangre va más allá del color rojo. El nuevo estudio mostró que este fenómeno permite mirar hacia el interior del glaciar Taylor y entender mejor cómo se mueve el agua salada bajo el hielo de la Antártida.