Jardín: el secreto para lograr que tu árbol frutal crezca sano con pocos cuidados
Los árboles frutales como los limoneros, naranjos, manzanos o mandarinos son oro para las personas con jardín. No sólo pueden disfrutar de su hermosa apariencia, sino también de su sombra y sus frutos. No hay nada mejor que disfrutar de la propia cosecha de frutas.
Por eso, en este artículo te enseñaremos cómo cuidar un mandarino, aunque también se puede aplicar estos cuidados a otros árboles frutales. Pero sin dudas, el árbol de mandarinas da uno de los frutos más deseados por todas las personas. Las mandarinas se vuelven ideales por sus gajos llenos de jugo y su sabor agridulce.
Cómo cuidar un árbol de mandarinas
El cuidado de un mandarino comienza desde su plantación. Es importante saber elegir el sitio donde plantarlo, ya que estos árboles prefieren sitios bien drenados y con muchos nutrientes. Lo ideal es que lo plantes en un lugar donde le de la mayor cantidad de luz solar directa en el día.
Algo esencial en los árboles frutales es la poda. Podar algunas ramas en épocas invernales se vuelve clave para resguardar energía en el mandarino. En esta actividad, se deben eliminar todas las ramas dañadas o muertas, para no estropear el paso de la luz y el sano crecimiento del árbol
Finalmente, algo esencial para que el árbol de mandarinas crezca saludable, es abonar dos veces al año. Ya sea que este árbol esté en tu jardín, en tu balcón o galería, es importante que durante los primeros años de vida del árbol, se abone. Lo ideal es hacerlo con mucho hierro, para evitar las hojas amarillas.

