Historia entre montañas: el lugar elegido por San Martín que hoy atrae a viajeros
El pueblo mendocino que respira historia y vino. El lugar sanmartiniano que gana prestigio turístico y atrae a viajeros.
Los Chacayes.
No es un destino más. Es historia viva entre montañas. En el corazón del Valle de Uco, Los Chacayes se ganó un lugar entre los sitios más valorados por viajeros. Su identidad está ligada al legado del General José de San Martín y a paisajes con memoria y vino.
Un lugar con memoria y vino
Este pequeño poblado pertenece a la provincia de Mendoza y ha sido destacado en competencias turísticas que buscan los pueblos con mayor proyección internacional. El reconocimiento no surge de la nada. Responde a su riqueza histórica y cultural.
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Uno de sus puntos más visitados es el Manzano Histórico. Allí se recuerda el paso del General tras cruzar la cordillera de los Andes. El sitio conserva monumentos y senderos que conectan pasado y presente en un entorno natural imponente.
También destacan las llamadas Huellas Sanmartinianas. Son recorridos que siguen el trayecto del ejército libertador en su regreso a la patria. Para muchos visitantes, caminar esos senderos es una forma de conectar con uno de los episodios más relevantes de América del Sur.
Otro atractivo es el Monumento del Regreso de San Martín a la Patria. La obra recuerda el momento en que el líder regresó tras su campaña libertadora. Es un punto obligado para fotografías y visitas guiadas.
Pero no todo es historia militar. Los Chacayes se consolidó como polo de enoturismo. Bodegas de alta gama se instalaron en la zona gracias a su clima y altura, factores que favorecen vinos reconocidos en mercados internacionales.
El Valle de Uco es uno de los principales productores de vino de Argentina. Según datos del sector vitivinícola, concentra un alto porcentaje de etiquetas premium exportadas. Esa combinación de paisaje y producción atrae cada año a miles de viajeros.
A esto se suma la hospitalidad de su gente. Comercios pequeños, restaurantes familiares y guías locales aportan cercanía y trato directo. No es turismo masivo. Es experiencia personal.



