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Hierro, acero y antiadherentes: cómo cuidar el material de las ollas y sartenes

El correcto cuidado de ollas y sartenes de hierro, acero y antiadherentes varía según el material para asegurar su durabilidad y funcionalidad.

Cada material necesita un método especial de limpieza. Fuente: Shutterstock.

Cada material necesita un método especial de limpieza. Fuente: Shutterstock.

Muchas veces en la cocina se necesitan varios métodos de limpieza, según los materiales. En el caso de las ollas y sartenes hay que tener especial cuidado según el material del que se trate. No es lo mismo el hierro, el acero, el cobre o el antiadherente.

Limpieza de ollas

En el caso de los sartenes con recubrimientos especiales (como el teflón) requieren suavidad extrema. Las esponjas de alambre, los polvos abrasivos y los lavavajillas potentes terminan descascarando la superficie. Se aconseja lavar siempre con agua tibia, detergente común y el lado amarillo de la esponja. Si la grasa se resiste, un chorrito de vinagre blanco ayudará a removerla sin necesidad de fregar con fuerza.

Hay que tener cuidados en la limpieza de ollas y sartenes.

Hay que tener cuidados en la limpieza de ollas y sartenes.

Mientras que el acero inoxidable es un material muy noble y aguanta bien el uso rudo, pero suele acumular aureolas de grasa quemada o restos de comida carbonizada. El bicarbonato de sodio es el rey en esta categoría. Funciona como un pulidor suave que despega la suciedad sin rayar las superficies. Para las manchas negras más difíciles, aplicar un poco de agua oxigenada ayudará a ablandar el quemado antes de lavar.

En tanto, el hierro requiere un capítulo aparte. Su propiedad antiadherente proviene de una capa de grasa cocida (el curado), la cual protege al metal de la oxidación. Jamás hay que usar productos corrosivos ni dejarlo en remojo.

Se recomienda limpiar solo con agua caliente y un cepillo de cerdas firmes. Si hay restos pegados, se puede usar sal gruesa como un exfoliante natural para arrastrar la suciedad. Luego secar la pieza inmediatamente después del lavado y pasarle una capa milimétrica de aceite de cocina con una servilleta antes de guardarla.