Hallazgo en Jerusalén: descubren un misterioso túnel antiguo y no saben para qué fue hecho
Descubren un misterioso túnel en Jerusalén, cuya función y antigüedad aún son un enigma para los arqueólogos.
El túnel hallado cerca de Jerusalén tiene unos 50 metros de extensión y todavía desconcierta a los arqueólogos por su origen y su función.
Yoli Schwartz/Israel Antiquities AuthorityUn hallazgo en Jerusalén dejó a los arqueólogos frente a más preguntas que respuestas. Durante una excavación realizada antes de la construcción de un nuevo barrio, especialistas encontraron un antiguo túnel de unos 50 metros de largo cuya función exacta y antigüedad todavía siguen envueltas en misterio.
La estructura apareció cerca del kibutz Ramat Rachel, en una zona donde por ley deben hacerse estudios arqueológicos antes de avanzar con obras nuevas. Al principio, los investigadores pensaron que podía tratarse de una cueva natural, pero esa idea se descartó cuando empezaron a ver con más claridad sus características.
Hallazgo en Jerusalén: el misterio del túnel
El túnel no solo tiene una entrada definida, sino también una escalera y un trabajo interno que muestra una gran inversión de esfuerzo. Para los arqueólogos, no se trata de una formación natural ni tampoco de una construcción moderna vinculada con la historia más reciente de Jerusalén.
Uno de los datos que ayudó a descartar una obra contemporánea fue la enorme acumulación de sedimentos y escombros en su interior. Los expertos creen que ese material se fue juntando durante cientos, y posiblemente miles, de años. A eso se suma que el túnel todavía no pudo ser excavado por completo, ya que la tarea demandaría mucho trabajo.
En algunos sectores donde sí hicieron sondeos, los investigadores encontraron que el techo llega a rozar los cinco metros de altura, una medida que sorprendió por su escala. A partir de ahí empezó la gran pregunta: cuándo fue hecho y para qué.
Por ahora no hay una respuesta firme. Durante la excavación aparecieron fragmentos de cerámica y hasta herramientas de sílex del período neolítico, pero los arqueólogos aclararon que esos objetos no están conectados directamente con la construcción del túnel. Es decir, ayudan a mostrar que la zona tuvo actividad humana muy antigua, pero no sirven para fechar con precisión esta obra.
La pista más fuerte está en el propio entorno. Ramat Rachel se encuentra a apenas medio kilómetro del lugar y fue ocupado desde la Edad del Hierro hasta tiempos islámicos. En esa área se conocen edificios administrativos de épocas antiguas, tanto de la Edad del Hierro como del período romano, que habrían requerido grandes cantidades de piedra para su construcción.
Por eso, la hipótesis que hoy toma más fuerza es que el túnel haya sido una cantera. En el piso del lugar aparecieron restos que podrían corresponder a tareas de extracción y, además, en el techo se detectó un pozo tallado que quizás funcionó como sistema de ventilación. Todo eso refuerza la idea de que la estructura fue usada para sacar piedra, posiblemente una capa de creta blanda.
Según los especialistas, el túnel probablemente tenga por lo menos 2.000 años y podría remontarse al período romano o incluso a una etapa anterior. De todos modos, por ahora no pueden asegurarlo con certeza. Lo que sí consideran claro es que muchas personas trabajaron allí durante bastante tiempo y que su construcción respondió a una decisión muy consciente.
Ese es justamente el punto que vuelve tan llamativo a este caso. El hallazgo no mostró un objeto aislado, sino una estructura enorme, trabajada y todavía difícil de explicar. En una ciudad como Jerusalén, donde la arqueología suele ofrecer sorpresas, los propios investigadores reconocieron que pocas veces vieron algo tan intrigante.