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Guía para hacer croissants de almendra: receta y secretos para el éxito

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unos deliciosos croissants de almendra con nuestra receta favorita e imbatible.

Los croissants de almendra son una exquisita variante de los tradicionales croissants franceses, que ofrecen un toque especial gracias a su relleno de almendra dulce y cremoso. Originarios de la pastelería francesa, estos croissants combinan la textura ligera y hojaldrada de la masa con un relleno de almendra que aporta un sabor delicado y una textura suave. La preparación comienza con una masa de croissant elaborada a base de harina, azúcar, sal, levadura y mantequilla, que se lamina en varias capas para lograr ese característico crujido en el exterior y un interior esponjoso.

Aunque los croissants tienen una larga historia en Francia, el relleno de almendra es una adición relativamente moderna que destaca en la pastelería francesa. Fuente: Shutterstock

Una vez laminada, la masa se rellena con una mezcla de almendras molidas, mantequilla y azúcar, creando un contraste delicioso con el crocante exterior. Después de ser horneados hasta alcanzar un dorado perfecto, los croissants se pueden decorar con almendras laminadas y espolvorear con azúcar glass para un acabado elegante. Perfectos para acompañar un café o disfrutar en el desayuno, los croissants de almendra son una verdadera delicia que combina la sofisticación de la pastelería francesa con la riqueza del sabor a almendra. ¡Vamos a la receta!

El nombre "croissant" significa "media luna" en francés, y la forma del pastel está inspirada en la luna creciente. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

Para la masa: 500 g de harina de trigo (más extra para espolvorear), 75 g de azúcar, 10 g de sal, 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca), 250 ml de leche entera, 50 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, 1 huevo grande (para la masa), 200 g de mantequilla fría (para el laminado).

Para el relleno de almendra: 150 g de almendras molidas, 100 g de azúcar, 50 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente, 1 huevo grande, 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional).

Para el glaseado: 1 huevo grande (batido, para dorar), 30 g de azúcar glass (para espolvorear).

Para decorar (opcional): almendras laminadas, azúcar glass adicional.

 

Procedimiento

Prepara la masa

  1. Si usas levadura fresca, disuelve 10 g en 250 ml de leche tibia. Deja reposar durante 10 minutos hasta que empiece a formar burbujas. Si usas levadura seca, mézclala directamente con la harina y sigue los pasos siguientes.
  2. En un bol grande, mezcla 500 g de harina con 75 g de azúcar y 10 g de sal. Si usas levadura seca, mézclala con la harina en este paso.
  3. Agrega la mezcla de levadura (o solo la leche tibia si usas levadura seca) a los ingredientes secos. Incorpora 50 g de mantequilla a temperatura ambiente y 1 huevo grande. Mezcla hasta que la masa comience a formarse.
  4. Voltea la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 10 minutos, o hasta que obtengas una masa suave y elástica. Si es necesario, añade un poco más de harina para evitar que se pegue.
  5. Coloca la masa en un bol ligeramente enharinado, cúbrela con un paño húmedo y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.

Prepara el laminado

  1. Coloca 200 g de mantequilla fría entre dos hojas de papel de horno y aplánala con un rodillo hasta obtener un rectángulo de aproximadamente 20 x 25 cm. Enfría en el refrigerador mientras preparas la masa.
  2. Una vez que la masa ha reposado, colócala sobre una superficie enharinada y estírala en un rectángulo grande, de aproximadamente 30 x 40 cm.
  3. Coloca la mantequilla fría en el centro de la masa. Doble la masa sobre la mantequilla, formando un paquete. Aplana el paquete con un rodillo y realiza una serie de pliegues simples (doblar en tercios) y estiramientos, refrigerando la masa durante 30 minutos entre cada pliegue para mantener la mantequilla fría.

Prepara el relleno

  1. En un bol, mezcla 150 g de almendras molidas con 100 g de azúcar, 50 g de mantequilla a temperatura ambiente, 1 huevo grande y 1 cucharadita de extracto de vainilla si lo usas. Revuelve hasta obtener una mezcla homogénea.

Forma los croissants

  1. Una vez que la masa esté laminada y refrigerada, estírala nuevamente en un rectángulo grande. Corta triángulos isósceles de aproximadamente 10 cm de base y 15 cm de altura.
  2. Coloca una cucharada de relleno de almendra en la base de cada triángulo y enrolla desde la base hacia la punta, formando los croissants. Asegúrate de que el relleno quede bien sellado dentro del croissant.
  3. Coloca los croissants en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, cubre con un paño y deja reposar durante 30 minutos para que suban un poco.

Hornea y decora

  1. Precalienta el horno a 200°C (390°F).
  2. Pinta los croissants con huevo batido para darles un acabado dorado.
  3. Hornea durante 15-20 minutos o hasta que los croissants estén dorados y crujientes.
  4. Deja enfriar los croissants sobre una rejilla. Espolvorea con azúcar glass y almendras laminadas si lo deseas.
Los croissants de almendra son especialmente populares en el desayuno y la merienda en Francia, a menudo acompañados de un café o chocolate caliente. Fuente:Shutterstock

¡Y listo! Ahora tienes unos deliciosos croissants de almendra caseros para saborear en cualquier momento. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.