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Fenómeno El Niño y el dengue: por qué prevenir es una tarea colectiva

El calor y las lluvias cambiaron todo: la razón por la que debes cuidarte del dengue.


¿Clima loco? El Fenómeno El Niño altera las temperaturas y no es casualidad que los mosquitos aparezcan de la nada y llenen los hospitales en pocas semanas.

El Niño y el impacto directo en tu salud y en tu casa

El agua acumulada por las lluvias fuertes se vuelve el criadero ideal para el mosquito. En regiones de América Latina y zonas tropicales el calor acelerado hace que las larvas nazcan en la mitad del tiempo normal. Eso provoca una plaga.

Los países del sur de la región sufren picos de contagios que no se veían hace años. El virus del dengue se transmite muy rápido cuando la hembra del mosquito encuentra depósitos de agua limpia en cualquier patio o azotea destapada. Cuidar esos rincones es la única defensa real.

Tapar los tanques de almacenamiento y vaciar los floreros viejos cambia la historia. Si no hay agua estancada el ciclo del insecto se rompe y la transmisión cae de golpe. Es una tarea diaria que exige atención de todos los vecinos.

El cambio de clima también lleva a este mosquito a zonas frías donde antes no vivía. Nadie puede confiarse pensando que el insecto no llega a su zona.

Prevenir

Usar repelente en la piel y poner redes en las ventanas protege a los niños y adultos mayores. Si sientes fiebre alta o dolor fuerte en los huesos debes ir directo al centro de salud más cercano. Evita tomar pastillas por tu cuenta porque puedes empeorar la infección. Limpia el patio de tu casa y si almacenas agua, procura que tengan tapa.