Estos son los cuidados de la lavanda para que tu planta siempre esté radiante
Tener una lavanda en el hogar es una excelente opción para disfrutar de un exquisito aroma y de las propiedades medicinales que tiene esta planta. Lo cierto es que los que saben de jardín recomiendan prestar atención a sus cuidados para que esté siempre feliz y radiante.
Consejos
La lavanda es una planta aromática y sus cuidados son bastante sencillos. Esta aromática necesita tener un sustrato alcalino, si el suelo es ácido hay que compensar esa acidez con un sustrato específico. Además, es importante que tenga un buen drenaje porque sus raíces no toleran el encharcamiento.
Si bien no hay un lugar específico donde ubicar la lavanda, en el caso de que esté en maceta necesita un diámetro de entre 30 y 40 centímetros y con buena aireación. La planta necesita sol directo al menos seis horas al día.
Con respecto al riego de la lavanda, es una planta que puede soportar épocas de sequía. Lo que hay que hacer es prestar atención a que en los meses de crecimiento necesitará un riego moderado. Hay que evitar mojar ramas y flores para que no aparezcan hongos.
En los meses de invierno se recomienda regar durante las horas de sol para que las raíces no guarden humedad en la noche y debe ser más esparcido, mientras que en verano lo ideal es un riego semanal siempre que el sustrato esté seco. No se aconseja abonar esta planta.
En cuanto a la poda que también es importante debe realizarse al final de los meses de invierno y otra al final de los meses de verano. La poda nunca debe superar más de la mitad del tamaño de la planta. Eso estimulará el crecimiento de nuevas ramas. Se recomienda no tirar las ramas ni flores porque tiene propiedades relajantes, mejora el sueño y colabora en el cuidado de la piel.

