ver más

Estos son los beneficios de consumir jengibre y limón en ayunas

Descubre los efectos del jengibre y limón en ayunas. En esta nota te contamos cuáles son los beneficios de consumir esta infusión.


Comenzar la mañana con un vaso de agua, jengibre y limón es un hábito muy popular. Quienes lo practican suelen buscar una sensación de frescura y ligereza al despertar. Sin embargo es importante entender qué aporta realmente esta infusión.

Mitos y realidades del consumo de jengibre en ayunas

Aunque con frecuencia se le atribuyen propiedades "depurativas" o la capacidad de acelerar el metabolismo milagrosamente, la ciencia muestra un panorama más terrenal. Su principal valor al despertar es reponer los líquidos perdidos durante la noche.

Además, el aroma picante del jengibre estimula el paladar, mientras que el toque cítrico del limón brinda una sensación inmediata de limpieza bucal. Sin embargo, hay que saber que ni el limón ni el jengibre compensan una alimentación desequilibrada, rica en ultraprocesados o deficiente en fibra y nutrientes.

Un té de limón y jengibre es un buen aliado.

El ingrediente más respaldado por la evidencia científica en esta mezcla es el jengibre. Diversos estudios sugieren que sus compuestos activos pueden ayudar a reducir la sensación de pesadez o plenitud excesiva tras las comidas y a aliviar molestias epigástricas leves y náuseas.

No existe una hora "mágica" para consumirla sino que el mejor momento es el que mejor le siente al sistema digestivo de cada persona.

Esto es ideal para personas con buena tolerancia gástrica que buscan empezar el día hidratándose, quienes sienten una ligera falta de apetito o pesadez matutina. y para los días si se consume como una bebida tibia y reconfortante.Sin embargo, se aconseja enviar la infusión en las personas que padecen reflujo gastroesofágico, gastritis o úlceras, ya que la acidez del limón o el picante del jengibre pueden desencadenar ardor.Preparación

Para evitar irritaciones gástricas o un sabor demasiado invasivo, lo ideal es optar por una versión diluida. Se necesita un vaso de agua tibia, dos o tres rodajas finas de jengibre fresco y unas gotas de limón recién exprimidas.