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Esta película cuenta una de las historias de amor más devastadoras del siglo XXI y se va del streaming

Antes de abandonar HBO Max, esta película con Keira Knightley, James McAvoy y Saoirse Ronan merece una oportunidad en streaming.

Una película que merece ser vista más de una vez. 

Una película que merece ser vista más de una vez. 

Universal Pictures

Cada tanto aparece una película que vuelve a recomendarse una y otra vez, sin importar cuántos años pasaron desde su estreno. No porque tenga un final inolvidable o porque haya ganado premios, sino porque logra que nos involucremos con sus personajes desde el primer momento.

Estrenada en 2007, Expiación, deseo y pecado es uno de esos títulos que sigue ocupando un lugar especial entre los grandes dramas románticos de este siglo. Dirigida por Joe Wright tras el éxito de Orgullo y prejuicio, este filme volvió a unirlo a Keira Knightley, quien interpreta a la protagonista de esta historia de amor profunda y devastadora. Este filme se encuentra en el catálogo de HBO Max hasta el 15 de agosto.

La película que convirtió una novela casi imposible de adaptar en un clásico moderno

James McAvoy y Keira Knightley en una historia de amor apasionada y devastadora.

James McAvoy y Keira Knightley en una historia de amor apasionada y devastadora.

Basada en la compleja e introspectiva novela de Ian McEwan, la historia transcurre durante el verano de 1935, en una mansión inglesa donde la familia Tallis pasa las vacaciones. Cecilia (Keira Knightley) acaba de terminar sus estudios en Cambridge y mantiene una relación cercana con Robbie Turner (James McAvoy), el hijo de la empleada doméstica, que pudo estudiar gracias al apoyo económico de la familia. Entre ellos hay una atracción evidente, pero también una distancia marcada por las diferencias sociales y por lo que ninguno de los dos se anima a decir.

Quien observa esa relación desde afuera es Briony (Saoirse Ronan), la hermana menor de Cecilia. Con apenas trece años, tiene una imaginación desbordante y la costumbre de interpretar todo como si fuera parte de una novela. Cuando presencia una serie de situaciones que no alcanza a comprender del todo, llega a una conclusión equivocada. Esa confusión termina desencadenando una acusación que cambia para siempre la vida de los tres y convierte un romance que recién empezaba en una historia marcada por la culpa, el paso del tiempo y las oportunidades perdidas.

El tiempo pasa, la Segunda Guerra Mundial irrumpe, y la vida de los personajes cambia para siempre. Robbie termina en el frente de batalla mientras intenta regresar a Inglaterra, Cecilia trabaja como enfermera en Londres y Briony también empieza a enfrentarse a las consecuencias de lo que hizo años atrás.

James McAvoy y Keira Knightley consiguen que la relación entre Robbie y Cecilia resulte creíble con muy pocas escenas juntos. La película no necesita explicar cuánto se quieren porque alcanza con la forma en que se miran cuando vuelven a encontrarse. Ambos están muy bien, pero Saoirse Ronan cuya actuación se roba todas las escenas. Con una mezcla de inocencia, orgullo e imaginación, su Briony resulta tan convincente que provoca compasión y odio en igual medida.

Saoirse Ronan tenía 12 años cuando interpretó a Briony y recibió una nominación al Oscar por su actuación.

Saoirse Ronan tenía 12 años cuando interpretó a Briony y recibió una nominación al Oscar por su actuación.

La interpretación de Briony le valió una nominación al Oscar a Mejor actriz de reparto con tan solo 13 años. Aunque no ganó la estatuilla, sí alcanzó gran reconocimiento y su carrera se lanzaría por completo al estrellato. Hoy con 32 años, es una de las únicas intérpretes que ha logrado 4 nominaciones al Oscar antes de cumplir los 25 años.

Con Orgullo y prejuicio, Joe Wright ya había demostrado su capacidad para manejar un drama de época. Pero con Expiación, deseo y pecado va un paso más allá. La famosa secuencia de Dunkerque, filmada en un plano secuencia sigue siendo una de las escenas más recordadas de la película. No solo por la dificultad técnica de rodarla, sino porque transmite el desconcierto de cientos de soldados atrapados en una playa donde nadie sabe qué va a pasar después.

Del mismo modo, la banda sonora de Dario Marianelli incorpora el sonido de una máquina de escribir como parte de la música, un detalle que acompaña buena parte de la historia y que termina cobrando sentido a medida que avanza la película.

Mirá el tráiler de Expiación, deseo y pecado

Cuando se estrenó en 2007, muchos se preguntaban si era posible adaptar una novela tan reconocida como la de Ian McEwan sin perder aquello que la había convertido en un fenómeno editorial. La respuesta terminó siendo una película que con el tiempo dejó de ser recordada solo como una buena adaptación y pasó a ocupar un lugar entre esos dramas románticos que el público sigue recomendando una y otra vez.

Si todavía no la viste, este puede ser el momento ideal. Y si hace años que no volvés a ella, probablemente descubras que muchas escenas se sienten distintas ahora. Antes de que abandone HBO Max, Expiación, deseo y pecado sigue siendo una apuesta segura para quienes buscan una historia de amor que no se parece a ninguna otra.