ver más

El truco de la canela: por qué deberías usarla en tus plantas hoy mismo

Los que saben de jardín recomiendan usar canela en las plantas porque tiene muchas propiedades que las benefician.


La jardinería doméstica es cada vez más amplia y versátil y en la búsqueda de alternativas orgánicas para las plantas aparece una aliada invencible: la canela. Una solución efectiva que está en la alacena y que no muchos conocen sus beneficios en el jardín.

Canela para las plantas

Más allá del uso culinario, la canela se ha transformado en una aliada para la salud de las plantas. Uno de los usos más valiosos es como un potente fungicida natural. Tiene la capacidad de combatir hongos y enfermedades fúngicas. La canela es la respuesta para el moho blanco en la superficie de la tierra.

Solamente hay que espolvorear directamente sobre las zonas afectadas. Su acción detiene la proliferación de esporas de manera natural y segura, para la planta y para el sustrato.

Al podar una planta o cuando se rompe una rama por accidente queda una “herida” abierta que se transforma en una puerta de entrada para patógenos y bacterias. La canela actúa en ese caso como un desinfectante natural y un gran cicatrizante.

ajo, canela, plantas

La salvación para las plantas. Fuente IA Gemini.

Después de un corte se aplica una capa generosa de canela en polvo sobre la superficie del corte. Eso permitirá sellar la herida previniendo infecciones y acelerando el proceso de recuperación de la planta.

Además, la canela se usa para multiplicar las plantas a través de esquejes. Es una alternativa a las hormonas de enraizamiento comerciales. Su uso promueve el desarrollo de raíces fuertes y sanas. Para eso se humedece la base del esqueje y se sumerge en la canela en polvo hasta que esté cubierta. Luego sembrar en el sustrato como de costumbre.

Por último, la canela es ideal como repelente de hormigas porque detectan su aroma fuerte y la textura polvorienta interfiere con sus rastros de olor. Para eso se espolvorea un anillo de la especia alrededor de la base de la maceta o sobre el sustrato para crear una barrera protectora.