El truco infalible para hacer un insecticida casero con cebolla
Los viveristas y las personas que se dedican al jardín cuidan sus plantas todos los días, las riegan, las podan y están atentos a sus necesidades. Lo cierto es que a veces cansados de gastar dinero en productos químicos, recomiendan ciertos trucos caseros para preparar repelentes orgánicos.
Para esta preparación solo se necesita colocar la piel de la cebolla en un recipiente con agua y dejarlo reposar toda la noche. Después habrá que colarlo y colocar en un pulverizador. Con eso listo, ya están listos para empezar a trabajar en el jardín.
Ese repelente casero es efectivo para combatir pulgones, trips y ácaros. Además, tiene compuestos que ayudan a prevenir las enfermedades fúngicas en las plantas. La cebolla es beneficiosa por sus compuestos antioxidantes y fitoquímicos que benefician la salud humana. Pero además es una gran aliada para el jardín como insecticida y también como abono.
-
Te puede interesar
"Primeros auxilios": cómo revivir una planta marchita antes de que sea tarde
Como mencionamos anteriormente la cebolla es un excelente insecticida y fungicida natural. Sus propiedades repelentes combaten las plagas. Se puede preparar también un abono de manera sencilla como remedio natural para proteger a las plantas de los químicos.
El agua de cebolla debe utilizarse una vez cada veinte días para regar las plantas. Se colocan las cáscaras en un recipiente y también se puede agregar cáscaras de ajo. Se añaden a un recipiente con un litro de agua y se deja reposar varios días para que liberen los nutrientes.