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El truco para dejar de colgar los repasadores en el horno y mantener la cocina más ordenada

Este accesorio simple gana popularidad por su capacidad de ahorrar espacio, mejorar la organización y facilitar el uso diario.


Colgar los repasadores en la puerta del horno es un gesto típico en muchas cocinas. Es un lugar práctico porque queda a mano para secar utensilios o manipular bandejas calientes. Sin embargo, cada vez más personas buscan alternativas que mantengan las superficies despejadas y el espacio más ordenado.

En ese contexto, el repasador magnético se presenta como una opción funcional e innovadora. Se trata de un paño ultra absorbente que incorpora un imán en su etiqueta, lo que le permite adherirse a superficies metálicas como la heladera, el horno o el microondas.

El trucazo definitivo para hacer una limpieza profunda de repasadores Como los usamos constantemente, los repasadores se ensucian bastante. Foto: Pixabay

La alternativa para dejar de colgar repasadores en el horno.

Gracias a este sistema, el repasador siempre queda accesible sin riesgo de caerse de la manija del horno. Además, es una solución ideal para cocinas pequeñas, ya que libera espacio en mesadas y evita el uso de ganchos o soportes adicionales.Otro de sus beneficios es el secado más rápido. Al quedar colgado y con mejor circulación de aire, reduce la humedad y ayuda a evitar malos olores.

Qué tener en cuenta

Si el repasador se cae con frecuencia, puede deberse a que el imán perdió fuerza, no soporta el peso o la superficie no está limpia. En esos casos, se recomienda higienizar la zona de contacto, optar por imanes más potentes (como los de neodimio) o reemplazar el accesorio.

repasador magnético

La alternativa para mantener la cocina ordenada.

Cómo lavar los repasadores correctamente

La limpieza del repasador magnético es simple. Se puede hervir en agua con jabón blanco, bicarbonato y un chorrito de vinagre durante 10 a 20 minutos para eliminar grasa y bacterias. Luego, se recomienda frotar las manchas más difíciles, enjuagar bien y dejar secar al sol para evitar malos olores. No es conveniente usar lavandina, ya que puede dañar las fibras del paño.