El consejo más simple de un oncólogo para vivir mejor y enfermar menos
La advertencia de un oncólogo sobre el estrés y el cuerpo. Tres hábitos diarios que ayudan al cuerpo para vivir mejor.
Además de los beneficios físicos y mentales, caminar fomenta el sentido de comunidad y conexión social. Foto: Archivo
El cuerpo avisa antes de enfermarse. El problema es que muchas personas recién cambian sus hábitos cuando aparece una alarma fuerte. La recomendación de un oncólogo apunta a tres hábitos simples que ayudan a cuidar la salud y vivir mejor: moverse más, descansar bien y tener vínculos reales.
Los hábitos que ayudan a proteger la salud, según un oncólogo
El primero tiene que ver con el movimiento. Caminar, subir escaleras o evitar pasar horas sentado ayuda al funcionamiento general del organismo. El cuerpo humano fue diseñado para mantenerse activo. Cuando el sedentarismo domina la rutina, aparecen problemas físicos, cansancio y pérdida de energía.
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Distintos estudios médicos relacionan la actividad física diaria con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y otros problemas de salud. No hace falta entrenar horas. Muchas veces, una caminata diaria ya marca una diferencia importante.
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El segundo hábito apunta a la salud emocional. Hablar, compartir lo que pasa y mantener vínculos afectivos ayuda a bajar la carga del estrés. Guardarse todo durante años genera tensión interna y desgaste emocional. El cuerpo también siente el impacto del miedo, la angustia y la presión constante.
Las personas que cuentan con apoyo emocional suelen atravesar mejor los momentos difíciles. Un abrazo, una charla o una red de afecto ayudan más de lo que muchos creen. Reír, llorar y expresar emociones también forman parte del bienestar.
El tercer punto es el descanso. Dormir mal afecta la memoria, el ánimo y las defensas. Mientras una persona duerme, el organismo realiza tareas esenciales para recuperarse y protegerse. Por eso, el sueño ocupa un lugar central en la salud.
Muchos viven acelerados, con horarios agotadores y pocas horas de sueño. El problema aparece cuando el cuerpo no logra recuperarse. El cansancio acumulado termina afectando distintas funciones del organismo.