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El consejo más simple de un oncólogo para vivir mejor y enfermar menos

La advertencia de un oncólogo sobre el estrés y el cuerpo. Tres hábitos diarios que ayudan al cuerpo para vivir mejor.


El cuerpo avisa antes de enfermarse. El problema es que muchas personas recién cambian sus hábitos cuando aparece una alarma fuerte. La recomendación de un oncólogo apunta a tres hábitos simples que ayudan a cuidar la salud y vivir mejor: moverse más, descansar bien y tener vínculos reales.

Los hábitos que ayudan a proteger la salud, según un oncólogo

El primero tiene que ver con el movimiento. Caminar, subir escaleras o evitar pasar horas sentado ayuda al funcionamiento general del organismo. El cuerpo humano fue diseñado para mantenerse activo. Cuando el sedentarismo domina la rutina, aparecen problemas físicos, cansancio y pérdida de energía.

Caminar después de comer y sus beneficios para la salud metabólica. Foto: Shutterstock
Caminar después de comer y sus beneficios para la salud metabólica. Foto: Shutterstock

Distintos estudios médicos relacionan la actividad física diaria con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y otros problemas de salud. No hace falta entrenar horas. Muchas veces, una caminata diaria ya marca una diferencia importante.

El segundo hábito apunta a la salud emocional. Hablar, compartir lo que pasa y mantener vínculos afectivos ayuda a bajar la carga del estrés. Guardarse todo durante años genera tensión interna y desgaste emocional. El cuerpo también siente el impacto del miedo, la angustia y la presión constante.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cp8z6zllgrpo
Villarreal sostiene que al inicio de una relación las parejas están "histéricos" y luego con la llegada del amor "recuperan la compostura".

Las personas que cuentan con apoyo emocional suelen atravesar mejor los momentos difíciles. Un abrazo, una charla o una red de afecto ayudan más de lo que muchos creen. Reír, llorar y expresar emociones también forman parte del bienestar.

El tercer punto es el descanso. Dormir mal afecta la memoria, el ánimo y las defensas. Mientras una persona duerme, el organismo realiza tareas esenciales para recuperarse y protegerse. Por eso, el sueño ocupa un lugar central en la salud.

Muchos viven acelerados, con horarios agotadores y pocas horas de sueño. El problema aparece cuando el cuerpo no logra recuperarse. El cansancio acumulado termina afectando distintas funciones del organismo.