El árbol que tarda pocos años en crecer y alegrará el jardín
Los árboles frutales son ideales para tener en el jardín debido a que se pueden consumir, usar para preparar postres o bebidas. Algunos árboles pueden tardar en crecer más que otros. El árbol de melocotonero es una alternativa para tener en las casas dado que tiene un rápido crecimiento y deliciosos frutos. La planta es originaria de China y se cultivó en todo el mundo por siglos.
Qué características tiene el melocotonero
La planta se caracteriza por ser pequeño y pueden alcanzar a los seis metros de altura. Sus hojas son simples, verdes, brillantes y las flores son de color rosa a rojo. Su fruto es el melocotón, con un hueso en su interior que es la semilla, y se recolecta en verano.
-
Te puede interesar
El insecto que todos ahuyentan, pero que salvará al limonero de las plagas
El fruto es el melocotón o durazno, una drupa con una piel aterciopelada o lisa, dependiendo de la variedad. El color varía del amarillo al rojo, pasando por tonos naranjas. La pulpa es jugosa y puede ser blanca, amarilla o rojiza.
El árbol melocotonero se adapta mejor a climas templados, con inviernos fríos que favorecen la latencia de las yemas, y veranos cálidos que son necesarios para el desarrollo del fruto.
Cuánto tiempo tarda en crecer el melocotonero
La planta puede demorar en crecer entre 3 y 6 años en empezar a producir frutos. En cambio, los melocotoneros que se cultivan a partir de injertos, que es el método más común en la producción comercial, suelen empezar a producir frutos en 2 a 3 años. Los árboles injertados tienen la ventaja de garantizar la calidad y características del fruto.
La producción máxima del árbol generalmente se alcanza entre los 7 y 12 años de edad, aunque puede seguir siendo productivo hasta los 20 años o más si se cuida adecuadamente.
Cómo cuidar la planta de melocotonero
El melocotonero precisa una serie de cuidados, algunos de ellos son:
- Es necesario plantarlos en suelos bien drenados y fértiles. El suelo debe ser franco-arenoso con un buen contenido de materia orgánica. Durante los primeros años, riega regularmente para asegurar que el árbol se establezca.
- En lo que respecta a su poda, hay que hacerlo todos los inviernos para eliminar ramas muertas, dañadas o enfermas. También, es relevante sacar el exceso de brotes y ramas cruzadas para perfeccionar la circulación de aire y la penetración de luz.