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Dos plantas que podés poner en agua desde el 21 de septiembre y llenan la casa de flores

Geranios y begonias pueden enraizarse en agua durante la primavera; después requieren una maceta, buena luz y cuidados simples para producir flores en el hogar.

Los esquejes de estas plantas pueden desarrollar raíces en agua antes de ser trasladados a una maceta.

Los esquejes de estas plantas pueden desarrollar raíces en agua antes de ser trasladados a una maceta.

Con la llegada de la primavera, los días más largos vuelven a activar el crecimiento de muchas plantas ornamentales. Para quienes viven en un departamento, este cambio de estación ofrece una oportunidad sencilla: multiplicar especies con flores a partir de esquejes colocados primero en agua y sin necesidad de jardín.

El 21 de septiembre funciona como una fecha de referencia, pero no como una regla rígida. Lo importante es elegir tallos jóvenes y saludables, tomados de plantas sin plagas ni enfermedades. Aunque suele hablarse de “sembrar en agua”, el procedimiento consiste en enraizar esquejes. Después de formar raíces, deberán pasar a una maceta con sustrato para crecer y florecer con mayor estabilidad.

Geranio: una opción resistente que necesita buena luz

El geranio común, cuyo nombre botánico es Pelargonium, se adapta bien a macetas y puede cultivarse dentro de casa. Para reproducirlo, hay que cortar un extremo joven del tallo, retirar las flores y eliminar las hojas de la parte inferior. Luego se coloca en un vaso limpio con agua, procurando que al menos un nudo quede sumergido y que el follaje permanezca fuera del líquido.

El recipiente debe ubicarse en un lugar templado, con claridad abundante, pero sin un sol intenso durante la etapa inicial. Las primeras raíces pueden comenzar a aparecer después de algunos días. Cuando estén desarrolladas, el esqueje se traslada a una maceta pequeña con orificios de drenaje. Según la Universidad de Minnesota, una vez enraizado, necesita una ubicación soleada para continuar creciendo.

Begonia: flores y follaje para espacios con menos sol

La begonia es una alternativa adecuada para departamentos que reciben luz natural, aunque no tengan varias horas de sol directo. Existen variedades cultivadas por sus flores y otras que también se destacan por sus hojas verdes, rojizas o bronce. Para multiplicarla se utiliza un segmento de tallo de entre cinco y ocho centímetros, al que se le quitan las hojas inferiores.

El esqueje debe colocarse en suficiente agua para cubrir la zona donde fueron retiradas esas hojas. Las raíces suelen formarse en un período de tres a cuatro semanas. Después puede trasladarse a una maceta con sustrato aireado y buen drenaje. Las begonias prefieren luz filtrada o sol suave de la mañana; una exposición fuerte durante la tarde puede dañar el follaje. También son sensibles al exceso de agua, que favorece la pudrición de las raíces.

La guía de la Universidad de Minnesota, revisada en 2026, advierte además que las begonias resultan tóxicas para perros y gatos. En hogares con mascotas, conviene colocarlas en estantes elevados, macetas colgantes o habitaciones a las que los animales no tengan acceso.

El paso clave para que aparezcan las flores

Mantener los esquejes indefinidamente en un vaso no garantiza una floración abundante. El agua sirve principalmente para iniciar el desarrollo de las raíces. Cuando estas alcanzan algunos centímetros y presentan ramificaciones, la planta necesita pasar a un recipiente con sustrato y drenaje. Durante los primeros días, debe conservarse ligeramente húmeda mientras se adapta al cambio.

Geranios y begonias requieren condiciones diferentes. El primero necesita una ventana luminosa y varias horas de sol para producir más flores; con poca claridad desarrollará tallos largos y menos capullos. La begonia, en cambio, funciona mejor con iluminación indirecta. En ambos casos hay que evitar el agua acumulada en el plato y retirar las flores marchitas para estimular nuevos brotes.

El recipiente utilizado para el enraizamiento también debe mantenerse limpio. Si el agua se vuelve turbia o presenta mal olor, corresponde renovarla y lavar el vaso sin dañar las raíces. Con temperaturas moderadas, luz adecuada y un trasplante realizado a tiempo, ambos esquejes pueden convertirse en plantas compactas, aptas para balcones, ventanas y otros rincones del departamento.