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¿De cuánto sería tu peso si medís 1,60, 1,70 o 1,80? Qué dice la OMS

El IMC permite calcular rangos de peso para adultos según la altura, pero no establece un número ideal ni alcanza por sí solo para evaluar la salud.


Dos personas pueden medir lo mismo y tener pesos diferentes sin que una cifra, por sí sola, describa su estado de salud. Aun así, la pregunta por el “peso ideal” aparece con frecuencia. Para alturas de 1,60, 1,70 y 1,80 metros, es posible calcular rangos de referencia mediante el índice de masa corporal, conocido como IMC.

La cuenta relaciona el peso en kilos con la altura en metros elevada al cuadrado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica como peso normal en adultos un IMC de 18,5 a 24,9; por debajo de 18,5 habla de bajo peso, desde 25 de sobrepeso y desde 30 de obesidad. Son categorías estadísticas. La OMS no asigna un peso ideal individual a cada altura, y el resultado necesita contexto antes de interpretarse para una persona concreta.

Los rangos para 1,60, 1,70 y 1,80 metros

Al aplicar esos límites a las tres estaturas, el rango aproximado queda entre 47,4 y 63,7 kilos para 1,60 metros; entre 53,5 y 72 kilos para 1,70 metros; y entre 59,9 y 80,7 kilos para 1,80 metros. Las cifras se obtienen al multiplicar 18,5 y 24,9 por el cuadrado de cada altura. Así, para alguien de 1,70 metros, la base de la cuenta es 1,70 × 1,70, es decir, 2,89. El resultado ofrece un intervalo, nunca un único peso al que haya que llegar.

También se pueden calcular los puntos en los que cambia la clasificación del IMC. El valor 25 equivale a 64 kilos para 1,60 metros, 72,25 kilos para 1,70 y 81 kilos para 1,80. El valor 30 corresponde, respectivamente, a 76,8, 86,7 y 97,2 kilos. Estos cortes matemáticos no funcionan como un diagnóstico automático: una diferencia pequeña en la balanza puede cambiar la categoría sin describir por completo qué ocurre con la salud de esa persona.

Lo que el IMC no muestra

El índice tiene una ventaja: se calcula con dos datos fáciles de obtener. Su límite aparece cuando se intenta leer más de lo que esos datos permiten. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explican que el IMC no distingue cuánto del peso corresponde a grasa, músculo o hueso, ni indica dónde se distribuye la grasa corporal. Por eso, dos adultos con el mismo número pueden tener composiciones corporales distintas. El IMC sirve como herramienta inicial de evaluación, pero no determina si alguien tiene una enfermedad.

Su interpretación también cambia según la etapa de la vida. Los rangos citados aquí corresponden a adultos: para niños y adolescentes se utilizan referencias que consideran la edad y el sexo, según los CDC. Incluso entre adultos, una evaluación individual puede incluir antecedentes médicos, presión arterial, actividad física y análisis de laboratorio. Tomar el rango de una tabla como una meta personal, sin considerar esos factores, deja afuera información relevante.

Cómo usar el dato sin convertirlo en una meta

Si una persona quiere conocer su IMC, puede dividir su peso en kilos por su altura en metros multiplicada por sí misma. Una persona de 70 kilos que mide 1,70 metros, por ejemplo, obtiene 70 ÷ 2,89: su IMC es aproximadamente 24,2. Esa cifra se ubica dentro del rango clasificado como normal, pero no resume sus hábitos ni su situación clínica.

La utilidad de la cuenta está en aportar una primera referencia y abrir, si hace falta, una conversación con un profesional de salud. El número de la balanza, aislado, no responde cuánto debería pesar alguien.