Cultivar jengibre en casa es tan fácil que no vas a volver a comprarlo
El truco casero para cultivar jengibre sin gastar dinero. Con un solo trozo: cómo multiplicar jengibre en maceta y en casa.
Es simple. El jengibre se cultiva en casa sin esfuerzo y con resultados rápidos. No hace falta experiencia. Con un trozo fresco, tierra y agua, en pocos meses tienes tu propia cosecha. Además, es una planta medicinal con muchos usos. Y lo mejor: una sola raíz da varias plantas nuevas.
Jengibre en casa
El jengibre es una de las plantas más fáciles para empezar. Solo necesitas un trozo con brotes visibles, una maceta mediana, tierra suelta y un espacio con buena luz. Este cultivo funciona en patios, balcones o interiores bien iluminados. En climas templados, crece sin problemas durante gran parte del año.
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El primer paso es elegir un jengibre con “ojitos”. Esos pequeños brotes marcan el inicio del crecimiento. Si quieres, puedes dejarlo en agua unas horas antes de sembrar. Esto ayuda a hidratar la raíz y acelera el proceso. No es obligatorio, pero suma.
Luego, siémbralo a unos 3 a 5 centímetros de profundidad. Los brotes deben mirar hacia arriba. La tierra debe ser suelta, con buen drenaje. Evita el exceso de agua. El riego ideal es de dos a tres veces por semana, solo para mantener la humedad sin encharcar.
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Ubica la maceta en un lugar con luz natural. El jengibre no tolera el sol fuerte todo el día, pero necesita claridad. En pocas semanas verás hojas verdes alargadas que también decoran el espacio. Es una planta útil y vistosa al mismo tiempo.
Entre los 4 y 6 meses llega la cosecha. Puedes sacar la raíz, cortar un trozo y volver a plantar el resto. Así mantienes un ciclo continuo sin comprar más. Es una forma simple de tener jengibre fresco todo el año y ahorrar dinero.



