Cuáles pueden ser las causas de la cojera en perros
Las mascotas merecen toda nuestra dedicación, como bien ya marcamos en artículos anteriores. El abordaje de su salud es integral y debe contemplar tanto lo físico como lo emocional de nuestro perro para que su estancia en el hogar le resulte lo más placentero posible. Si bien existen varios motivos de consulta al veterinario, uno muy común tiene que ver con las razones de una incipiente cojera o definitiva al fin, que podemos ver en el animal. Enseguida nos preguntamos qué puede haberle ocurrido, tememos por la integridad de sus huesos y articulaciones, y por el tipo de intervención que puede llegar a ocurrir. Pero a veces todo puede resultar mucho más simple de lo que aparenta.
Mascotas: causas de la cojera en perros
En diálogo con MDZ Napsix, el veterinario Agustín Carbone explica las diferentes causas que pueden encontrarse en la cojera de las mascotas y traza los distintos escenarios posibles para que no entremos en la desesperación y podamos encontrar una rápida resolución al problema.
"La cojera o claudicación tienen diferentes orígenes y su resolución depende del diagnóstico. No todas las claudicaciones tienen el mismo origen o el mismo agente etiológico. Entonces es importante diagnosticar bien cuál es la etiología (origen de la enfermedad) de la claudicación para así poder resolverla", sostiene Carbone.
Para graficar su explicación, Carbone cita un caso muy común de cojera y que tiene una simple "cura": "A veces un perrito claudica porque tiene una espina clavada en el espacio interdigital y uno se preocupa por las articulaciones y en realidad todo se debe a la espina clavada en el dedo. Entonces, si uno no hace una buena inspección y exploración de agentes extraños en los miembros del animal, nunca se podrá resolver bien una patología".
Entre las otras causas posibles de una cojera y que sí pueden revelar algún problema en los huesos y las articulaciones, Carbone sostiene que en estos casos es necesario apelar a los estudios para observar el estado de "las articulaciones en el tarso, en el carpo, en el codo, en la cadera, en el hombro y en la rodilla", ya que alguna complicación en estas uniones óseas puede desencadenar un episodio de cojera.