¿Cuál es la temperatura mínima de frío tolerada por perros y gatos?
Saber a partir de qué temperatura el frío afecta a perros y gatos es clave para cuidarlos durante el invierno.
Monitorear las mascotas mientras están solas en casa es posible gracias al avance de la tecnología.
ShutterstockLa ola polar que atraviesa Argentina hace que el cuidado de las mascotas sea un tema prioritario para miles de familias. En un país donde perro y gato son mucho más que simples animales de compañía, saber cuándo empiezan a sentir frío es fundamental para evitar problemas de salud y garantizar su bienestar. El frío puede no causar enfermedades directamente, pero sí debilita las defensas y puede desencadenar afecciones respiratorias y articulares, sobre todo en los animales más jóvenes, mayores o con alguna condición preexistente.
Prestar atención a las señales de incomodidad es clave en estos días. Si una mascota tiembla, está inusualmente quieta, tiene las extremidades frías o se la nota apática, es probable que ya esté sufriendo por el descenso de la temperatura. Por eso es esencial saber cuáles son los límites de tolerancia al frío tanto en perros como en gatos, para poder anticiparse y protegerlos antes de que la situación se vuelva peligrosa.
El frío y los perros: cuándo se vuelve riesgoso según el tamaño
En el caso de los perros, el umbral de tolerancia al frío varía principalmente según el tamaño y el tipo de pelaje. Los perros pequeños, de menos de 10 kilos, comienzan a sentir incomodidad cuando la temperatura baja de 10°C, y el peligro real aparece cuando el termómetro marca menos de 4°C, ya que a partir de allí pueden sufrir hipotermia con mayor facilidad. Los perros medianos, de hasta 25 kilos, resisten un poco más, pero empiezan a verse afectados por el frío cuando la temperatura baja de 7°C, y el riesgo se vuelve considerable por debajo de 0°C.
Por último, los perros grandes, que pesan más de 25 kilos, suelen tolerar mejor las bajas temperaturas, aunque si el frío desciende de los 4°C ya conviene extremar precauciones, especialmente si el animal tiene el pelo corto, es mayor o tiene alguna enfermedad crónica. En todos los casos, cuando el ambiente se acerca a los 0°C o incluso cae por debajo, cualquier perro, sin importar el tamaño, puede verse en peligro si no cuenta con refugio, abrigo o acceso a un espacio cálido.
Gatos: el punto clave para protegerlos
En los gatos, la tolerancia al frío suele ser bastante similar sin importar la raza, ya que la mayoría tiene un tamaño y contextura parecida. Un gato empieza a sentirse incómodo cuando la temperatura baja de los 10°C, pero la incomodidad se transforma en riesgo real a partir de los 7°C. Cuando el termómetro se acerca o baja de los 0°C, los gatos pueden sufrir hipotermia, sobre todo si están en el exterior o expuestos a corrientes de aire.
Los gatos de pelo corto, los más viejos y aquellos con problemas de salud deben ser especialmente protegidos, ya que pueden comenzar a padecer las consecuencias del frío incluso antes de alcanzar esos valores. Por eso, en pleno invierno, conviene evitar que pasen demasiado tiempo al aire libre y asegurarles siempre un rincón cálido y protegido dentro del hogar.


