Presenta:

Con sus flores llenará de vida el jardín, cómo cuidar una planta lavanda

Esta impresionante planta destaca por la belleza y el colorido de sus flores. Podrás disfrutarla en tu jardín con estas recomendaciones
Jardín Cuidados de la lavanda Foto: Shutterstock
Jardín Cuidados de la lavanda Foto: Shutterstock

La lavanda es una planta que destaca por varios motivos. Visualmente, tiene unas flores alargadas de color violeta que resaltan por su delicioso aroma. Pero además, la obtención de su aceite esencial permite que pueda utilizarse en cosmética, creando jabones, perfumes y otros tantos productos. Esto y su belleza natural, hacen que sea una planta infaltable en el jardín. Pero para que crezca adecuadamente, debes tener en cuenta cuáles son sus cuidados básicos.

Para comenzar, es preciso tener en cuenta algunas recomendaciones respecto de la lavanda. Se trata de una especie perenne que crece como arbusto. Es un ejemplar muy fácil de cuidar siempre que se sigan algunas pautas básicas. Asimismo, debes saber que se puede cultivar tanto en la tierra en el jardín, como también en maceta, de acuerdo a tus intereses. En el último caso, asegúrate de que el recipiente sea lo suficientemente grande como para permitir su desarrollo.

Puedes colocarlas en macetas
Fuente: Shutterstock

Ubicación

Un primer aspecto a tener en cuenta al adquirir una planta de lavanda, es dónde la colocaremos. En ese sentido, procura ubicarla en un lugar donde goce de buena aireación, es decir, que no esté muy pegada a otras plantas. Asimismo, asegúrate de que sus hojas estén expuestas al sol directo, dado que es lo que permitirá la floración.

Sustrato

Otro de los cuidados que no puedes dejar pasar al comprar una lavanda, es el sustrato en el que la dejaremos crecer. De tal manera, recuerda que necesitará un suelo alcalino para desarrollarse normalmente. Asimismo, este debe garantizar buen drenaje en el jardín. En el caso contrario, provocaría encharcamientos indeseados que pueden llevar a la pudrición de las raíces y por lo tanto, acabarías con tu lavanda.

No te excedas en el riego
Fuente: Shutterstock

Riego

Por último, un cuidado que no se puede pasar por alto en ningún caso, es el riego. Concretamente, este sector del jardín debe cumplir con una buena dosis de agua. Asimismo, es preciso saber que la lavanda tolera mejor las sequías que el exceso de humedad. Por lo tanto, haz un riego a consciencia, moderado en los meses más frescos, pero incrementando un poco las cantidades durante el tiempo de floración.