Con miel: prepara tu propio abono casero para que revivan las plantas del jardín
Tener el jardín soñado, repleto de plantas coloridas, llenas de frutos y flores, sanas y aromáticas, requiere de una gran dedicación. Dependiendo de la especie, los jardineros o principiantes tendrán que llevar a cabo diversos cuidados que van desde el riego, el aporte de nutrientes y los trasplantes, entre otros. Pero, para hacer esas tareas mucho más sencillas, desde MDZ dedicamos este espacio para informar sobre los tips que cualquier persona puede implementar en el jardín de su casa. Esta vez, traemos un increíble abono casero que es perfecto para que toda planta vuelva a cobrar vida, hecho a base de miel. ¡Toma nota!
De acuerdo con el creador del canal “La huerta forestal de Jaime”, la miel es rica en todos los macronutrientes que necesitan las plantas para desarrollarse. “Sobre todo es rico en potasio y en fósforo y, en menor cantidad, en nitrógeno”, apunta el experto sobre los nutrientes que tiene la miel.
Este ingrediente puede utilizarse para preparar abonos para todo tipo de plantas, ya sean de interior, exterior, árboles frutales y arbustos. Ahora bien, en cuanto a los beneficios que les otorga a las especies, estos tienen que ver con una mayor fructificación y floración, prevención de plagas y enfermedades, un buen desarrollo, proliferación de raíces en el suelo.
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Paso a paso para preparar el abono de miel
Lo primero que necesitamos es buscar la miel, lo más orgánica y natural posible, para diluirla en agua. Concretamente, necesitamos mezclar la medida de una cucharada sopera de miel por cada litro de agua. Previo a esto, podemos colocar las cucharadas pertinentes de miel en un pequeño vaso de plástico, con un poco de agua y, en seguida, llevarlo por un minuto al microondas, con el fin de calentarla.
Una vez listo, llevamos la medida de miel para mezclarla con el litro de agua. Y, luego de remover bien, ya podremos regar el sustrato de las plantas con el abono recién preparado. El jardinero asegura que lo mejor es terminar de realizar el abono y aplicarlo directamente a las plantas afectadas, sin dejar mucho tiempo en la nevera. Asimismo, ten en cuenta que la frecuencia de riego varía dependiendo de la estación. “Vamos a tener que aplicar este fertilizante una vez por semana en primavera en verano y, luego, cuando sea otoño o invierno lo tendremos que echar una vez cada dos semanas”, declara.

