Con ingredientes caseros: trucos para eliminar los ácaros del hogar
Los ácaros son una subclase de arácnidos, con casi 50.000 especies descritas, y se estima que existen entre 100.000 y 500.000 especies que todavía no han sido halladas. La mayoría de los ácaros son diminutos y alcanzan unos pocos milímetros de longitud. Los más habituales son los ácaros que viven en los folículos humanos, de tan solo 0,1 mm, y los ácaros del polvo doméstico, los cuales miden entre 0,2 y 0,5 mm. Son en su mayoría depredadores, un ejemplo de esto son las garrapatas, las cuales representan vectores de numerosas enfermedades infecciosas.
Estos pequeños arácnidos también pueden ser parásitos de plantas, como lo es la plaga de la araña roja. En el ser humano, en cambio, puede ser dañino el ácaro arador de la sarna. También existe el conocido ácaro del polvo (Dermatophagoides farinae) que se caracteriza por causar alergias.
Por lo que sabemos, los ácaros no se ven a simple vista pero los podemos encontrar en sábanas, colchones, almohadas, sofás y en cualquier otra parte de la casa en la que encontremos tela, principalmente. La existencia de estos diminutos seres vivos puede atraer diferentes alergias o afecciones en la piel, por lo que su eliminación es primordial. En ese sentido, traemos las claves para preparar una solución ideal para acabar con los ácaros hogareños. ¡Manos a la obra!
Solución para acabar con los ácaros
Para preparar una mezcla que elimine los ácaros, necesitarás aceites esenciales, 100 ml de agua, 100 ml de alcohol y una botella rociadora tipo spray.
- El sitio especializado Hábito Vida recomienda empezar colocando 100 ml de agua en el atomizador. Luego, agrégale los 100 ml de alcohol y 12 gotas de tu esencia favorita.
- Cierra el envase y bate muy bien todos los ingredientes.
- El siguiente paso es sacudir las sábanas y almohadas que cubren el colchón. Luego, rocíalas y sácalas a ventilar.
- También debes rociar el colchón y dejar actuar la mezcla por 15 minutos. Pasado este tiempo puedes tender tu cama nuevamente.
Una vez hayas terminado de limpiar tu dormitorio, rocía todo aquello que tenga telas como las cortinas, sillones, mantas y almohadas. Aprovecha la acción de los aceites y agrega al spray esencia de lavanda, ésta es relajante y si la aplicas a las cortinas o acolchados antes de dormir te ayudará a conciliar el sueño mucho más rápido.
Puedes repetir este procedimiento al menos una vez al mes.