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Cómo preparar patatas a la riojana: paso a paso y consejos

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar unas deliciosas patatas a la riojana con nuestra receta favorita e imbatible.

Las patatas a la riojana son un plato tradicional de la región de La Rioja, en el norte de España, que destaca por su sencillez y su profundo sabor. Esta receta es un símbolo de la cocina rural y humilde, que se originó como una comida reconfortante para los trabajadores del campo. Con el paso del tiempo, su popularidad ha crecido, convirtiéndose en un referente de la gastronomía española.

Las patatas a la riojana surgieron como un plato sencillo para alimentar a los jornaleros del campo en La Rioja, utilizando ingredientes básicos y accesibles. Fuente: Shutterstock

El secreto de este plato radica en la combinación de ingredientes básicos pero de alta calidad: patatas, chorizo, pimientos y cebolla. Las patatas, que absorben el sabor del chorizo y los pimientos, se deshacen ligeramente durante la cocción, creando una textura suave y melosa. El chorizo riojano, menos ahumado y más suave que otros tipos de chorizo, aporta un sabor ahumado y picante que equilibra la dulzura de las verduras.

Este guiso se prepara en una cazuela a fuego lento, lo que permite que los sabores se integren de manera perfecta. Es un plato que, además de ser delicioso, representa la esencia de la cocina española: ingredientes frescos, preparación sencilla y un resultado final que siempre deja satisfechos a quienes lo prueban. ¡Vamos a la receta!

El chorizo riojano, que es menos ahumado y más suave que otras variedades, es fundamental en esta receta y le da su sabor característico. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

1 kg de patatas (preferiblemente de la variedad Monalisa o Kennebec), 300 g de chorizo riojano, 1 cebolla grande (aproximadamente 250 g), 1 pimiento verde (unos 150 g), 1 pimiento rojo (unos 150 g), 3 dientes de ajo (aproximadamente 15 g), 2 pimientos choriceros secos, 2 hojas de laurel, 60 ml de aceite de oliva virgen extra (4 cucharadas),  sal al gusto (aproximadamente 10 g), 1.5 litros de agua.

 

Procedimiento

  1. Comienza pelando las patatas y cortándolas en trozos irregulares de aproximadamente 4 cm de tamaño. Es recomendable "chascar" las patatas en lugar de cortarlas completamente con el cuchillo. Para hacerlo, realiza un pequeño corte y rompe el resto del trozo tirando suavemente. Este método libera más almidón, lo que ayudará a espesar el guiso de forma natural.
  2. Corta el chorizo riojano en rodajas de 1 cm de grosor. Este tipo de chorizo es esencial, ya que tiene un sabor menos ahumado y más suave que otras variedades.
  3. Pela la cebolla y pícala finamente. Lava los pimientos (verde y rojo), quita las semillas y las venas, y córtalos en tiras finas. Pela los ajos y pícalos finamente.
  4. Coloca los pimientos choriceros secos en un recipiente con agua caliente y déjalos remojar durante 15-20 minutos. Una vez que estén rehidratados, abre los pimientos, retira las semillas y raspa la carne con una cuchara para obtener una pasta espesa. Reserva esta pasta, ya que será la que aporte un sabor profundo y un color intenso al guiso.
  5. En una cazuela grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Este aceite, especialmente si es de la variedad Arbequina, aportará un sabor suave y afrutado al plato. Añade la cebolla picada y sofríela durante 8-10 minutos, hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Asegúrate de removerla frecuentemente para evitar que se queme.
  6. Incorpora los ajos picados y los pimientos (verde y rojo) a la cazuela. Sofríe todo junto durante 5-7 minutos más, hasta que los pimientos estén blandos y suelten sus jugos. Añade las rodajas de chorizo riojano a la cazuela. Cocina todo junto durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando, para que el chorizo suelte su grasa y saborice las verduras. Este paso es crucial para que el guiso adquiera su característico sabor ahumado y ligeramente picante.
  7. Incorpora las patatas chascadas a la cazuela y remueve bien para que se impregnen del sabor del sofrito y del chorizo. A continuación, añade la pasta de pimientos choriceros que habías reservado y las hojas de laurel. Mezcla bien todos los ingredientes para que se integren.
  8. Vierte el agua en la cazuela, asegurándote de que cubra completamente las patatas y el resto de los ingredientes. Lleva a ebullición a fuego alto. Una vez que el agua esté hirviendo, reduce el fuego a medio-bajo y tapa la cazuela. Deja cocinar el guiso a fuego lento durante 25-30 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas. Remueve ocasionalmente para evitar que las patatas se peguen al fondo de la cazuela y para ayudar a que el almidón de las patatas espese el caldo.
  9. Cuando las patatas estén cocidas, prueba el guiso y ajusta la sal si es necesario. Ten en cuenta que el chorizo ya aporta sal, por lo que es mejor añadir poca sal al principio y rectificar al final.
  10. Una vez que el guiso esté listo, apaga el fuego y deja reposar la cazuela durante 5-10 minutos antes de servir. Este reposo permite que los sabores se asienten y el guiso adquiera una textura más homogénea.
En lugar de cortarlas con un cuchillo, las patatas se "chascaban" (rompían) para liberar más almidón, lo que ayuda a espesar naturalmente el guiso. Fuente: Shutterstock

Sirve las patatas a la riojana en platos hondos, asegurándote de incluir un poco de todo: patatas, chorizo y un buen cucharón del caldo espeso y sabroso. Este guiso mejora con el tiempo, por lo que si lo preparas con antelación, al día siguiente estará aún más sabroso. Acompaña este plato con un buen vino tinto de La Rioja para una experiencia gastronómica completa. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.