Cómo era la imagen de adolescente rebelde que Angelina Jolie dejó atrás
Angelina Jolie es una de las personas más influyentes a nivel mundial que, desde chica, supo imponerse en el mundo del modelaje y de la actuación. Sus labios carnosos, profunda mirada de ojos verdes y su cuerpo tatuado son algunas de las características que la hicieron resaltar desde sus inicios representando el ideal de belleza de las últimas décadas. Sin embargo, detrás de un enorme talento y de una cara preciosa, se ocultaba la personalidad autodestructiva de la actriz de “Inocencia Interrumpida”.
Angelina Jolie Voight nació un 4 de junio de 1975 en Los Ángeles, California, en el seno de una familia actoral, por lo que lleva la actuación en la sangre. Es hija de los actores Jon Voight (Cowboy de Medianoche) y Marcheline Bertrand (Lookin’ to Get Out), quienes la llevaban a las alfombras rojas desde pequeña. También su hermano, James Haven, continuó en esa rama artística.
Cómo fue la terrible adolescencia de Angelina Jolie
La afamada actriz, que hace poco cumplió 47 años, experimentó algunos problemas en su niñez y adolescencia, como cualquier otra persona. Cuando ella tenía tan sólo un año, sus padres se separaron, por lo que vivió un tiempo en Nueva York y después regresaron a Los Ángeles.
Al crecer y asistir al secundario, la actriz comenzó a autolesionarse. Según un reporte de OK Magazine, Angelina recurría a cortarse porque sentía una gran fascinación por los cuchillos y lo hacía al sentirse enjaulada con demasiada energía contenida. Según la actriz, cada corte le hacía sentir como una especie de liberación. Sin embargo, esto paró cuando la artista adoptó a su primer hijo, Maddox, en Camboya en 2002.
Pero eso no es todo, porque también padeció trastornos alimentarios durante su juventud, como la anorexia. Durante esa etapa, Jolie sufría acoso escolar por la apariencia de sus labios carnosos.
Algunos tatuajes que exhibe en su piel la intérprete de “Maléfica” también revelan su fuerte personalidad y su sentimiento de estar encerrada, sin libertad. Entre ellos, Jolie se tatuó años atrás la frase: “a prayer for the wild at heart, kept in cages” (una oración por el salvaje corazón, mantenido en jaulas). Y otra frase más oscura, escrita en latín: “Quod me Nutrit Me destruit” (Lo que me nutre, me destruye), con la que tapó un dragón en su cadera.
La actriz ganadora del Oscar pudo superar su oscuro pasado llegando a ser una de las mejores actrices de Hollywood. Angelina, madre orgullosa de seis hijos, sigue dando lo mejor a otras personas con su trabajo humanitario como embajadora de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y siendo la voz de mujeres que padecen violencia sexual.