Cocina fácil: prepara un saluble souffle de espinacas ¡en pocos pasos!
El nombre soufflé delata su origen francés, proviene del verbo souffler o ‘soplar’. Es una receta considerada sofisticada y elegante que tiene fama de ser difícil. La dificultad que encierra esta receta consiste en que las burbujas de aire de la clara de huevo batida son delicadas. A veces se espera que suba y no lo hace o suben y se desmoronan.
Si sigues los pasos con un poco de suerte te saldrá sin problema, pero recuerda que es una receta delicada, a la que hay que cogerle el punto.
Ingredientes:
- 250 g de espinacas baby frescas
- Una cucharada y media de harina
- 30 g de mantequilla
- 3 huevos
- 2 cucharadas de pan rallado
- 185 ml de leche
- 60 de queso rallado
- Una pizca de nuez moscada
- Sal y pimienta
Procedimiento:
Coloca la mantequilla en una cacerolas hasta que se derrita, añade la harina y mezcla. Pon la leche poco a poco, remover para lograr que se vaya mezclando y remueve.
Lleva al fuego y no dejes de batir hasta que la mezcla se espese. En ese momento añad la nuez moscada, pimienta y las espinacas, remover durante unos minutos. Retirar el cazo del fuego y añadir el queso rallado.
Precalienta el horno a 180 grados, en un bowl añade la espinaca y el queso.
Separa las claras de las yemas, bate estas últimas, por otro lado bate las claras a punto nieve. Asegúrate de que el recipiente donde vayas a batir esté muy limpio.
Bate despacio y añade un poco de vinagre, sigue batiendo despacio, verás que van espesando. Cuando las claras formen ‘picos’ la añades poco a poco al recipiente donde tenemos las espinacas. Hornear durante 15 minutos a 180 grados o hasta que notes que el soufflé está ligeramente dorado.