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Cinco maneras de cargar el celular si se corta la luz en casa

Una batería externa es la opción más práctica ante un apagón, aunque también pueden usarse el auto o una notebook si se toman precauciones básicas de seguridad.


El teléfono marca 12% y la electricidad todavía no volvió. En ese momento, cada punto de batería cuenta: el celular sirve para avisar que estamos bien, seguir las novedades del corte o llamar ante una emergencia. La buena noticia es que existen varias formas de cargarlo sin recurrir a inventos peligrosos.

Algunas soluciones requieren haber tomado precauciones con anticipación, mientras que otras aprovechan equipos que suelen estar disponibles en casa. La elección dependerá de cuánto dure la interrupción y de los elementos que haya a mano. De todas las opciones, una batería portátil en condiciones sigue siendo la más cómoda, rápida y segura.

La solución más práctica ante un corte de luz

Una power bank almacena energía para utilizarla cuando no hay un enchufe disponible. Solo hace falta conectarla al teléfono con un cable compatible. Su rendimiento dependerá de la capacidad del equipo y de la batería del celular: un modelo de 10.000 mAh puede completar alrededor de dos cargas, aunque siempre hay una pérdida de energía durante la transferencia. Para que realmente resulte útil, conviene mantenerla cargada y revisar su nivel cada algunas semanas. También hay que observar su estado. Si se hincha, se deforma, desprende olor o se calienta más de lo habitual, no debe volver a conectarse. Las baterías de litio dañadas pueden incendiarse y necesitan una disposición diferenciada; no corresponde arrojarlas a la basura común.

Si no hay una batería externa disponible, una notebook puede sacar al usuario del apuro. Con el cable USB adecuado, alcanza para recuperar parte de la carga y sostener las comunicaciones básicas. El proceso suele ser lento y reduce la autonomía de la computadora, por lo que no es la mejor alternativa para llegar al 100%. El auto también puede utilizarse mediante su puerto USB o la toma de 12 voltios. Hay una advertencia central: si se enciende el motor para evitar que se agote la batería del vehículo, tiene que hacerse al aire libre. Dejarlo funcionando en un garaje puede provocar una acumulación mortal de monóxido de carbono.

Qué ofrecen los cargadores solares

Para interrupciones prolongadas, viajes o lugares apartados, un cargador solar puede aportar una solución adicional. Los equipos pequeños necesitan varias horas de exposición directa y su desempeño cambia con el clima. Por eso, funcionan mejor como respaldo que como reemplazo de una batería externa. Los modelos con acumulador interno tienen una ventaja: guardan la energía obtenida durante el día y permiten usarla cuando ya no hay sol.

Algunas linternas de emergencia incorporan paneles, manivelas y puertos USB. No entregan demasiada potencia, pero pueden aportar los minutos necesarios para enviar un mensaje o realizar una llamada.

Cómo estirar la carga que todavía queda

Si no hay manera de conectar el teléfono, la prioridad será evitar que la batería se consuma. El primer paso es activar el modo de ahorro, bajar el brillo y cerrar aplicaciones que trabajen en segundo plano. También sirve deshabilitar Bluetooth, ubicación y actualizaciones automáticas. Cuando la señal móvil es débil o desaparece, el celular gasta más energía mientras intenta recuperar la conexión; en ese caso, el modo avión puede ayudar, siempre que no se esté esperando una llamada urgente.

Conviene evitar videos, juegos y redes sociales, informar cuanto antes a familiares o contactos cercanos y reservar la carga restante. Tampoco deben utilizarse cables pelados, adaptadores dañados ni accesorios expuestos a la humedad. En un apagón, recuperar algunos puntos de batería es importante, pero hacerlo de manera improvisada puede ocasionar un problema mucho mayor.