Alcoholemia positiva sin haber tomado alcohol: qué alimentos pueden alterar el test y hacerte pasar un mal día
El consumo de panes con levadura, frutas maduras o bebidas fermentadas puede generar lecturas erróneas y temporales en los controles de alcoholemia.
Algunos panes, frutas muy maduras y productos fermentados pueden modificar durante pocos minutos una alcoholemia.
MDZLos test de alcoholemia son una herramienta clave para detectar a quienes conducen después de haber consumido alcohol y reducir el riesgo de accidentes. Sin embargo, algunas mediciones pueden verse alteradas de manera momentánea por el consumo de ciertos alimentos, que dejan pequeñas trazas de etanol en la boca y pueden provocar un resultado positivo pese a que la persona no haya tomado ninguna bebida alcohólica.
Este fenómeno se conoce como “alcohol bucal”. A diferencia del alcohol que llega a los pulmones desde la sangre, se trata de restos que permanecen brevemente en la boca y pueden ser captados por el aparato si la prueba se realiza apenas se termina de comer o beber.
Qué alimentos pueden modificar una alcoholemia
Entre los productos que pueden provocar una lectura momentánea aparecen los panes elaborados con levadura, especialmente los de masa madre, los bollos, las donas, las masas de pizza y algunas facturas. Durante la fermentación, las levaduras transforman los azúcares y producen pequeñas cantidades de etanol, parte de las cuales puede permanecer incluso después de la cocción.
Una investigación publicada en el Journal of Analytical Toxicology encontró trazas de alcohol en distintos panes y productos de panadería. Cuando los participantes realizaron la prueba mientras todavía tenían restos de comida en la boca, algunos aparatos registraron valores bajos de alcoholemia. El efecto desapareció al repetir el control después del periodo de espera correspondiente.
Las frutas muy maduras también pueden generar una situación similar. A medida que avanza su descomposición, los azúcares comienzan a fermentar y producen pequeñas cantidades de alcohol. Un informe de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos señala que algunas frutas maduras pueden dejar suficiente alcohol en la boca como para causar un positivo inicial, seguido por un resultado mucho menor o directamente negativo pocos minutos después.
También pueden influir, en determinadas circunstancias:
- Jugos de fruta que comenzaron a fermentar.
- Algunas gaseosas y bebidas saborizadas.
- Kombucha y otras infusiones fermentadas.
- Kéfir y productos lácteos fermentados.
- Cerveza o vino vendidos como “sin alcohol”.
- Postres, bombones o salsas preparados con licores.
En estos últimos casos no siempre puede hablarse de un falso positivo. La kombucha, la cerveza sin alcohol y ciertos alimentos fermentados pueden contener etanol real, aunque sea en concentraciones reducidas. Algunos análisis encontraron incluso kombuchas comerciales con niveles superiores al 0,5% de alcohol.
Cuánto tiempo puede durar el efecto en el test
La alteración suele ser breve. En el estudio sobre panes y bebidas, algunas gaseosas produjeron registros bajos inmediatamente después de su consumo, pero las mediciones descendieron a cero o casi cero dos minutos más tarde. Los investigadores concluyeron que esperar 15 minutos, no ingerir nada durante ese periodo y repetir la prueba permite eliminar la interferencia causada por restos de comida o bebida en la boca.
Los manuales utilizados para los controles de sobriedad también indican que el alcohol residual tarda aproximadamente 15 minutos en desaparecer de la cavidad bucal. Por ese motivo, una prueba correctamente realizada contempla un tiempo de observación y, ante un resultado dudoso, una segunda medición.
De todos modos, ningún alimento puede ocultar ni neutralizar una alcoholemia verdadera. Cuando el alcohol ya fue absorbido y circula por la sangre, el resultado se mantiene en los controles posteriores y solo disminuye a medida que el organismo lo metaboliza.