Metal Gear Solid Delta: el remake tropieza con Unreal Engine 5 y sufre problemas de rendimiento en PS5
Metal Gear Solid Delta llega con polémica: pese a su gran apartado gráfico en Unreal Engine 5, el remake sufre caídas de rendimiento en PS5 y PS5 Pro.
Metal Gear Solid Delta: el remake tropieza con Unreal Engine 5 y sufre problemas de rendimiento en la PS5
Metal Gear Solid DeltaLa franquicia Metal Gear Solid es una de las más emblemáticas de la industria, con títulos que marcaron generaciones. Ahora, Konami lanza Metal Gear Solid Delta, el primer juego de la saga sin la dirección de Hideo Kojima. El remake de la obra de 2004 mantiene la esencia del original, pero enfrenta un obstáculo técnico que amenaza con ensombrecer su estreno: el rendimiento en consolas de nueva generación bajo Unreal Engine 5.
El reto de la optimización con Unreal Engine 5
Desde su popularización, Unreal Engine 5 ha sido adoptado por numerosos estudios por su potencia visual y facilidad de desarrollo. Sin embargo, varios de los lanzamientos recientes que lo utilizan comparten la misma crítica: caídas de FPS, stuttering y problemas de estabilidad.
El caso de Metal Gear Solid Delta se suma a una lista que incluye títulos como Lords of the Fallen (2023), Remnant 2 (2023) y Oblivion: Remastered (2025). Todos ellos sufrieron el mismo talón de Aquiles: la dificultad de mantener 60 FPS estables, incluso en hardware de última generación.
Rendimiento en PS5: entre 50 y 53 FPS
El análisis técnico de Digital Foundry reveló que en PS5 el remake ofrece dos modos gráficos:
- Performance: busca los 60 FPS con resolución dinámica (de 1280×720 a 1920×1080). Sin embargo, rara vez alcanza la meta. La media se sitúa en 50-53 FPS, con caídas a 30 FPS en escenas con partículas, como explosiones de barriles, lo que genera stuttering notorio.
- Quality: prioriza la resolución (1920×1080 a 2816×1584) y limita el framerate a 30 FPS. Aunque resulta más estable, se han registrado descensos hasta 27 FPS en secuencias exigentes.
PS5 Pro: potencia extra con resultados decepcionantes
Paradójicamente, la PS5 Pro presenta un escenario aún más problemático. En este modelo no existe un modo Rendimiento, solo un ajuste de calidad gráfica a 2048×1152 con límite de 60 FPS. Aun así, el juego rara vez los alcanza: la experiencia suele quedarse entre 50-53 FPS, con bajones a 32-33 FPS al disparar, usar explosivos o entrar en contacto con el agua.
Esto coloca a la versión Pro en una situación incómoda: rinde peor que el modo Rendimiento de la PS5 estándar, contradiciendo la expectativa de ser la opción más sólida para jugar en alta calidad.
Un patrón preocupante en 2025
En 2025, los jugadores esperan que los grandes lanzamientos mantengan al menos 60 FPS estables como estándar mínimo. El caso de Metal Gear Solid Delta refuerza la crítica hacia Unreal Engine 5: su espectacular apartado gráfico llega acompañado de limitaciones técnicas que frustran la experiencia.
El debate sobre si priorizar la fidelidad visual o la fluidez sigue vigente. Konami apostó por la primera opción, pero los resultados podrían generar un aluvión de críticas entre fans y especialistas cuando el juego se estrene.
¿Qué significa para los jugadores?
Aunque Metal Gear Solid Delta promete ser una experiencia visualmente impactante, la falta de optimización puede afectar su recepción en consolas. Los usuarios deberán elegir entre un modo Rendimiento inestable o un modo Calidad con caídas puntuales, mientras que la PS5 Pro no ofrece la ventaja esperada.
Si bien la saga regresa con fuerza, su mayor enemigo no es la nostalgia ni la ausencia de Kojima, sino el mismo motor gráfico que tantas polémicas ha acumulado: Unreal Engine 5.
FUENTE: Información extraída de Digital Foundry