Las cinco contraseñas más fáciles de hackear y por qué debes cambiarlas ya
Un estudio reveló que millones siguen usando claves débiles como 123456 o qwerty, lo que abre la puerta a ciberataques, fraudes y robos digitales.
Un estudio reveló que millones de usuarios aún usan contraseñas como 123456 o qwerty, facilitando el trabajo de los ciberdelincuentes.
QuillBotLa seguridad digital es hoy el candado más básico para proteger datos personales, cuentas bancarias, fotos privadas y hasta billeteras virtuales. Sin embargo, un análisis realizado por el especialista en ciberseguridad Troy Hunt, sobre más de 100 millones de credenciales filtradas en internet, dejó en evidencia un problema repetido: muchos usuarios siguen utilizando contraseñas tan simples que, en la práctica, no ofrecen ninguna protección.
¿Cuáles son las contraseñas más hackeadas del 2025?
Entre las más populares —y peligrosas— aparecen los clásicos que nunca desaparecen: 123456, que todavía usan más de seis millones de personas; 123456789, con más de dos millones de registros; combinaciones repetidas como 111111; la palabra password, que sorprende por su vigencia; y qwerty, formada con las primeras letras del teclado. Todas ellas resultan extremadamente vulnerables frente a programas automatizados que prueban millones de combinaciones por segundo.
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El riesgo se multiplica cuando una misma clave se reutiliza en varios servicios. Si un atacante logra hackear a una de esas cuentas, podrá abrir las demás con facilidad. Y así, en cuestión de minutos, la víctima puede perder el control de su correo, redes sociales, archivos en la nube e incluso el acceso a su dinero digital.
Los expertos coinciden en que no existe una fórmula infalible, pero sí prácticas que reducen los riesgos: contraseñas largas (al menos 12 caracteres), combinaciones de letras, números y símbolos, claves únicas para cada plataforma y creatividad para evitar datos obvios como cumpleaños o nombres de familiares. Para quienes no pueden memorizar múltiples contraseñas, los gestores de claves son una herramienta útil: generan combinaciones seguras y las almacenan en un cofre cifrado, protegido por una sola contraseña maestra.
La advertencia es clara: si alguna de tus contraseñas coincide con estas cinco, lo más recomendable es cambiarla cuanto antes. En un mundo donde la información personal es uno de los bienes más codiciados por ciberdelincuentes, la comodidad no puede estar por encima de la seguridad.



