La prueba de un tiktoker con ChatGPT ¿Qué pasa cuando dos chatbots dialogan?
El creador de contenido colomignon puso a interactuar a dos chatbots en modo de voz. No creerás lo que sucedió.
Un tiktoker mestra la extraña evidencia de que los chatbots conversan entre sí.
Imagen generada con IAChatGPT fue protagonista de un nuevo experimento viral en redes sociales. El tiktoker colomignon, conocido por sus pruebas con inteligencia artificial, decidió enfrentar a dos versiones del asistente en modo de voz. El diálogo resultó educado, con saludos y ofrecimientos de ayuda, pero no logró sostenerse como una conversación natural entre humanos.
El video del experimento con inteligencia artificial
Hace unas semanas, colomignon había pedido a la IA que contara del 1 al 1 millón. La petición no fue cumplida, ya que el sistema evitó la tarea y explicó que sería demasiado trabajoso debido a la forma en que procesa el lenguaje mediante tokens.
En su nueva prueba, el creador de videos en redes sociales puso dos dispositivos con ChatGPT activado de manera simultánea. El resultado fue un intercambio breve, en el que ambos chatbots se saludaron y ofrecieron su asistencia. La situación más comentada ocurrió al final, cuando intentaron despedirse, pero no lograron cerrar el diálogo y continuaron repitiendo la palabra “adiós”.
-
Te puede interesar
Curso gratuito de ChatGPT: cómo aprender a usar la IA paso a paso
¿Por qué los chatbots no dialogan como humanos?
El motivo de estas limitaciones radica en cómo funcionan los modelos de lenguaje. Los chatbots como ChatGPT no piensan ni planifican, sino que generan respuestas en tiempo real a partir de patrones estadísticos. Cada respuesta se produce en función del mensaje recibido, sin una memoria compartida entre las dos inteligencias.
Según especialistas en inteligencia artificial, cuando dos chatbots interactúan no se establece un flujo de diálogo coherente porque ambos esperan señales claras del interlocutor. Si la información que reciben es ambigua o redundante, las respuestas tienden a repetirse o estancarse.
En el caso de las despedidas, el sistema sigue generando frases cortas de cortesía porque interpreta que la conversación continúa, sin tener un criterio propio para cerrarla. Esto explica por qué los chatbots pueden quedar atrapados en bucles de frases repetitivas.